19.000 avisos ciudadanos a Interior en diez años para frenar el radicalismo, cinco al día

Imagen de archivo del 12/11/2019 de un juicio celebrado en la Audiencia Nacional contra un hombre acusado de alabar al yihadismo en Twitter y YouTube. EFE/J.J. Guillén POOL

Sagrario Ortega

Madrid, 29 ago (EFE).- Hace diez años el Ministerio del Interior puso en marcha Stop Radicalismos, una iniciativa que persigue la implicación de los ciudadanos para avisar de posibles casos de radicalización. Hasta mediados de agosto los cuatro canales de los que dispone la iniciativa habían recibido casi 19.000 comunicaciones, es decir, una media de cinco diarias.

Un dato facilitado a EFE por fuentes del Centro de Coordinación de Información sobre Radicalización (CCIR), dependiente del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y donde se reciben y analizan esas comunicaciones de los ciudadanos, totalmente anónimas.

Vinculado a la estrategia nacional contra el terrorismo y con el acento puesto en la prevención de las conductas radicales, el CCIR tiene abiertos cuatro canales para la colaboración ciudadana: una página web (www.stop-radicalismos.es), un correo electrónico (stop-radicalismos@interior.es), un teléfono gratuito (900 822 066) y un botón Stop Radicalismos en la aplicación para móviles Alertcops.

De las casi 19.000 comunicaciones recibidas en este decenio, más de 3.300 han sido consideradas de interés (casi el 18 por ciento).

Un 48 por ciento de esos avisos están relacionados con signos de radicalización que los ciudadanos han observado en las redes sociales, en el mundo ‘online’, mientras que el 52 por ciento corresponde al ámbito físico.

Los expertos del CCIR explican a EFE cómo se han observado «picos» de más comunicaciones ciudadanas en momentos concretos, como ocurrió tras los atentados de Cataluña, Londres o París. Se hace más uso de esta herramienta porque hay una mayor sensibilización.

El formulario web, el más usado

Dentro de los cuatro canales de Stop Radicalismos, el más usado es el formulario de la web, con un 69 por ciento de las comunicaciones recibidas, quizá porque los ciudadanos consideran que su anonimato esta más garantizado, aunque lo esté en todos los canales.

Por el correo electrónico habilitado en este proyecto llega el 13,4 por ciento, mientras que el resto procede del teléfono gratuito y de la aplicación Alertcops.

Todos los avisos ciudadanos son minuciosamente estudiados por los analistas del CCIR, agentes de inteligencia de las fuerzas de seguridad del Estado que depuran la información, realizan las gestiones oportunas y descartan las que pudieran ser «maliciosas».

Por supuesto, las que consideran de interés policial son remitidas a la Policía Nacional o la Guardia Civil, según la demarcación a la que corresponda, por si pueden dar lugar a la apertura de una investigación.

Incluso, en una cifra no desdeñable de avisos -en concreto en 379- se han constatado coincidencias con investigaciones abiertas por alguno de esos dos cuerpos, no solo de terrorismo, sino también de crimen organizado.

Según se desprende de los datos de esos diez años, una de cada cinco comunicaciones recibidas en el CCIR -que trabaja las 24 horas del día- es considerada de interés.

Opinan los expertos que aunque es una buena cifra, podría mejorarse si la herramienta tuviera una mayor visibilidad.

Y añaden que Stop Radicalismos es «una buena ventana» para la colaboración ciudadana, con la que no se pretende «criminalizar» a nadie, pero que en España «no genera desconfianza», quizá porque nuestro país ha sufrido el terrorismo autóctono durante muchos años y hay una mayor sensibilización contra el fenómeno de la radicalización violenta.

En cualquier caso, el proyecto rellenó el hueco de la necesidad que los ciudadanos tienen de trasmitir la información de lo que ven, oyen o perciben. Y esa información la pueden poner en manos de un centro de inteligencia que la va a tratar con la mayor «confidencialidad», recalcan las fuentes.

Hasta el punto que cuando la información se recibe a través del número de teléfono, el agente que atiende esa llamada hace al final una pregunta «obligatoria»: la de si su interlocutor quiere ser contactado o no de nuevo si su aviso es de interés.

Cataluña y Madrid, las comunidades con más avisos

Por comunidades autónomas, es Cataluña desde donde se reciben más avisos, con el 12,31 por ciento del total, por delante pero muy de cerca de Madrid, que acapara el 11,97 por ciento.

Tras estas dos se sitúan Andalucía, con el 8,53 por ciento, y la Comunidad Valenciana, con el 5,11 por ciento.

Los expertos precisan que, como se refleja en el estudio de las comunicaciones, el ciudadano que reside en las grandes localidades es más activo que el del ámbito rural.

A modo de ejemplo de las comunicaciones recibidas, las fuentes recuerdan la recibida vía web de una persona anónima que relataba como un amigo suyo «de toda la vida» y pakistaní se mostraba «muy radical» en el último mes, justo después de que unos primos suyos viajaran a España para visitarle.

Contaba el anónimo que su amigo había dejado de beber cerveza, entre otros signos evidentes, y que hablaba de viajar a Siria o Irak desde Pakistán.

Seis mensajes sobre Torre Pacheco

Durante los incidentes de Torre Pacheco (Murcia) al CCIR llegaron seis comunicaciones relacionadas directa o indirectamente con esos disturbios.

Las fuentes han recordado que se detectaron perfiles en las redes sociales que llamaban a los ciudadanos a acudir a las manifestaciones violentas convocadas en esa localidad.

El CITCO, que no podía ordenar la retirada de esos contenidos, se dirigió a las plataformas Telegram e Instagram y los retiraron sin necesidad de tener que recurrir a una orden judicial.