Edurne Morillo y Yoko Kaneko
Tokio, 2 abr (EFE).- Con más de 1,2 millones de seguidores, Aki y Koichi Kim se han convertido en estrellas de las redes sociales gracias a sus ‘looks’ diarios. Pero, a diferencia de las figuras habituales en Instagram y TikTok, este dúo tiene más de 70 años.
Todo comenzó cuando su hija, Yuri, empezó a grabarlos para mantener informados a familiares y amigos. La pareja, originaria de Japón pero residente en Estados Unidos, jamás imaginó que sus vídeos se volverían virales. Hoy, acumulan más de 1,2 millones de seguidores en Instagram (@akiandkoichi) y casi medio millón en TikTok.
“Primero aparecimos en TikTok, luego en Instagram, y de repente nos hicimos populares. La verdad es que no entendemos muy bien lo que está pasando”, admite Aki en una entrevista con EFE, sentada junto a Koichi y Yuri. “No era nuestra intención hacernos famosos, solo seguimos la sugerencia de nuestra hija sin pensarlo demasiado”.
Para Koichi, lo más valioso no es la fama, sino la experiencia. “Visitar nuevos lugares, conocer gente, conversar… eso es lo que más disfrutamos”, dice. “No ocultamos nada, hablamos con franqueza, y lo mejor que hemos ganado es la conexión con otras personas”.
Una presencia sencilla pero cautivadora

Cada día, Aki y Koichi se colocan frente a su teléfono, acompañados de su golden retriever, Kuma, y muestran su ‘outfit of the day’ (atuendo diario). Su encanto radica en su autenticidad: sin maquillaje, sin poses forzadas, solo elegancia sin esfuerzo.
Dan unos pasos hacia la cámara, giran, saludan con una gran sonrisa y listo. Su estilo es moderno pero atemporal, sin seguir tendencias pasajeras.
La pareja se conoció hace casi 40 años en Los Ángeles y tiene un hijo y una hija, Yuri, quien recientemente dejó su trabajo para viajar con ellos, gestionar colaboraciones con marcas y convertirse en su mánager.
“Recibimos mensajes de personas que se sienten desanimadas o que están recuperándose de una cirugía y nos dicen que vernos en redes les devuelve el ánimo”, cuenta Aki. “Pensar en esas personas nos motiva a seguir adelante”.
Koichi, por su parte, se sorprende con la cantidad de seguidores jóvenes. “Nos siguen muchos chicos de entre 18 y 20 años, dicen que les transmitimos paz y energía. A veces me pregunto por qué, pero supongo que nos ven con el cariño de un abuelo y una abuela”, dice con una sonrisa.
Una pasión compartida por la moda
Aunque han estado juntos durante décadas, Aki y Koichi han encontrado en la moda un nuevo vínculo. “Incluso cuando vamos de compras, coincidimos en gustos”, comenta Aki. “Él confía en mis elecciones, mientras que yo soy un poco más exigente”.
En las sesiones de fotos, los estilistas les sugieren atuendos, pero siempre llevan su propia ropa y combinan ambas cosas.
“Con la edad, tendíamos a vestirnos de manera sencilla, en tonos blanco y negro, y a priorizar la calidad. Pero en Instagram nos dimos cuenta de que necesitábamos más color, así que empezamos a elegir prendas que resaltaran”, explica Aki.
Fuera de los eventos y colaboraciones con marcas, su estilo es práctico. “Preferimos ropa cálida y ligera. Con los años, lo que más valoramos es la comodidad”, añade Aki. “Aun así, disfrutamos mucho esta experiencia y la vivimos con entusiasmo”.
Sus publicaciones también combinan moda y música. Mientras Aki elige los conjuntos, Koichi se encarga de la banda sonora, asegurándose de que el contenido sea siempre fresco y divertido.
Viviendo el momento
No saben cuánto tiempo durará su aventura en las redes sociales, pero tienen claro que la fama digital es efímera y no les preocupa en absoluto.
“Vivimos el presente y agradecemos lo que tenemos”, dicen. “Si nos invitan a algún lugar, iremos, ¡a cualquier parte del mundo, incluso a África!”.
A sus 74 años, Koichi ha perdido amigos y ha visto a otros enfermar. “En las reuniones de la secundaria, me impacta ver cómo ha envejecido la gente. Por eso quiero motivar a otros y demostrar que la vida sigue”, afirma.
Su mensaje es claro: envejecer no significa desaparecer. Aki y Koichi son la prueba de que el estilo y la aventura no tienen fecha de caducidad.