Alejandro Garnacho, un adiós tras un ciclo de luces y sombras en Old Trafford

El delantero argentino Alejandro Garnacho. EFE/EPA/ADAM VAUGHAN

Londres, 12 ago (EFE).- La reciente salida del argentino Alejandro Garnacho del Manchester United al Chelsea, en un traspaso por 47 millones de euros, marca el cierre de un capítulo en Old Trafford caracterizado por un ascenso fulgurante, momentos de brillo y una serie de enfrentamientos que desembocaron en la pérdida de confianza por parte del técnico Rúben Amorim, quien le dejó fuera de la gira de pretemporada y no ha sido convocado en los dos primeros partidos de Premier League

La relación con el entrenador portugués, llegado al club en noviembre de 2024, se deterioró con varios episodios, el último tras la vuelta de semifinales de la Liga Europa ante el Athletic Club, cuando Amorim señaló públicamente a Garnacho por fallar una ocasión clara, pese a la victoria y la clasificación del equipo inglés.

Desde entonces, el joven, de 21 años, apenas sumó 73 minutos en los últimos cuatro partidos de la temporada, disputando solo 20 en la final de la Liga Europa ante el Tottenham Hotspur, decisivo para las aspiraciones europeas del equipo, y fue excluido de la convocatoria para el cierre liguero frente al Aston Villa.

Ya en el mercado veraniego, el Manchester United ha realizado grandes inversiones incorporando a los delanteros Bryan Mbeumo, Matheus Cunha y Benjamin Sesko, con un gasto total que supera los 200 millones de libras.

La venta del argentino, formado en la cantera ‘red’ tras llegar desde el Atlético de Madrid en 2020, supone un beneficio neto para la entidad en términos de ‘fair play’ financiero, un factor cada vez más determinante en la planificación económica de los clubes.

Desde su llegada a las categorías inferiores del United, el delantero tuvo un meteórico ascenso que le llevó a disputar 144 partidos y marcar 44 tantos desde su debut con el primer equipo en abril de 2022, cuando entró en los últimos minutos de un encuentro frente, precisamente, el Chelsea.

Entre sus momentos más recordados en su primera temporada figuran el gol en el último minuto ante el Fulham, que hizo estallar de júbilo a Old Trafford, y el tanto a la Real Sociedad en Liga Europa que le convirtió en el futbolista más joven en anotar en competiciones europeas con el United, superando el registro histórico de George Best.

Aquella irrupción le hizo soñar con estar en el Mundial de Catar 2022 con Argentina, que acabaría proclamándose campeona, aunque finalmente Lionel Scaloni no le incluyó en la lista.

Su progresión continuó con un inicio de campaña siguiente marcado por un gol de chilena ante el Everton que le valió el Premio Puskás en febrero de 2024 al mejor gol de la temporada, y ese impacto le abrió las puertas de la selección argentina, con la que conquistó la Copa América en el verano de 2024, aunque su evolución se ha visto frenada esta temporada, marcada por la pérdida de protagonismo y su complicada relación con el cuerpo técnico.

Su llegada al Chelsea significa un nuevo reto para Garnacho en una plantilla que también ha reforzado su ataque con jugadores como Jamie Gittens, Joao Pedro y Liam Delap y tendrá que competir por un puesto en las bandas con futbolistas como Pedro Neto, Estevao y el propio Gittens para mantener vivas sus opciones de estar en su primera cita mundialista en 2026.