Redacción deportes, 22 mar (EFE).- La medalla de bronce de la gallega Ana Peleteiro en triple salto y el pase a la final de 800 metros del mediofondista Elvin Josué Canales dieron brillo a la delegación española en la segunda jornada de los Mundiales de pista cubierta de Nanjing (China), en los que la palentina fue séptima en la final de los 3.000 metros.
Dos semanas después de proclamarse campeona de Europa de triple salto en pista cubierta en Apeldoorn (Países Bajos), Ana Peleteiro volvió a subirse al podio, en este caso al tercer cajón para recoger un bronce, mismo metal que logró en los Mundiales bajo techo de Birmingham 2018 y Glasgow 2024.
En la ciudad china, la atleta española comenzó su concurso con un salto de 14,24 metros al que le siguieron dos de 14,29. En el cuarto se quedó en 14,02, en el quinto en 14,10 y el último fue nulo.
“Estoy contenta porque si me dicen esto hace un mes jamás me lo hubiese imaginado. Acabo la temporada de pista cubierta con un oro y un bronce y ganando a la campeona olímpica”, comentó la gallega, lastrada por las molestias en una rodilla.
“He sentido mucha molestia desde el principio y he estado luchando contra los monstruos hasta el último intento. Quería luchar por más, sabía que el oro estaba lejos porque me dolía la rodilla, pero pensé que podía atacar la plata”, desveló.
La victoria fue para la cubana Leyanis Pérez, que en su primer salto llegó hasta los 14,93 metros. La plata fue para su compatriota, Liadagmis Povea, que se quedó en 14,57.
Canales, único finalista en 800
El otro gran protagonista de la jornada fue Elvin Josué Canales, que llegó a China con el cuarto mejor tiempo del año tras pulverizar su marca personal batiendo el récord de España (1:44.65) y tras ser finalista en su primer Europeo bajo techo en Apeldoorn, donde logró la quinta posición.
En Nanjing, el atleta español de origen hondureño, de 23 años, se metió en la final tras protagonizar una carrera muy inteligente. Corrió a su ritmo y esperó su momento, que llegó en la última vuelta, cuando cambió el ritmo y, por fuera, fue adelantando hasta situarse segundo y entrar en meta con 1:48.70, solo por detrás del belga Eliot Crestan (1:48.65).
“Confiaba en mi final, en que estaba bien, y por tanto meterme en la final nos permite volvernos a ilusionar. Sabía que iba a acabar bien”, comentó.
El salmantino Álvaro de Arriba, que llegó a China optando a todo en su tercer Mundial bajo techo, tras su cuarto y quinto puesto bajo techo de Belgrado 2022 y Birmingham 2018, respectivamente, no pudo meterse en la final al concluir quinto su serie con 1:47.58.
En la categoría femenina, Lorea Ibarzabal, en su segunda participación en un Mundial bajo techo tras el de Glasgow el año pasado, dijo adiós por segunda vez en semifinales. En esta ocasión lo hizo tras quedar cuarta en su serie con un tiempo de 2:02.57.
Marta García, séptima en 3.000
La palentina Marta García, plusmarquista nacional de 3.000 metros en pista cubierta, concluyó séptima con 8:40.80, marca de la temporada, la final de la distancia que se adjudicó la etíope Freweyne Haylu, que reeditó su título del pasado año en Glasgow.
Marta García, medallista de bronce en los 3.000 en los Europeos de Roma al aire libre en 2024, llegó a China para disputar su segundo Mundial en pista cubierta tras ser cuarta hace dos semanas en Apeldoorn (Países Bajos).
En Nanjing, la atleta española disputó una final muy rápida que se llevó con mucha autoridad la principal favorita, la etíope Freweyne Haylu, que paró el crono en 8:37.21.
“Yo estoy corriendo casi en mis marcas, no tengo mucho margen, pero pensé que podía estar aquí en marca personal. Creo que estoy mejor que nunca para disputar este campeonato. He mejorado tres puestos respecto al año pasado y habrá que estar contentos. Siempre quiero mas, me siento parte del grupo de las mejores aunque estoy en el limbo de caerme para atrás o unirme a ellos. Estoy luchando mucho por agarrarme a ese grupo de tops mundiales”, dijo Marta García al terminar su carrera.