São Paulo, 4 abr (EFE).- Antoni Muntadas, pionero del arte conceptual en España, prefiere hablar del presente antes que del pasado o el futuro. Y en los tiempos actuales, lamenta que los valores se hayan desvirtuado y mande el dinero, pues hoy quien “invierte en arte también puede invertir en armas o narcotráfico”.
“El arte se percibía por los valores que tenía” y “en estos momentos el inversor lo que quiere es un ‘revenue’ (ingresos)”, afirma el artista catalán en una entrevista con EFE en São Paulo, Brasil, donde este sábado presenta la exposición ‘Lugar Público’, una reflexión inédita sobre ciudadanía y urbanismo.
Muntadas (Barcelona, 1942) cuida cada aspecto al detalle. Está algo inquieto porque, a pocos días de la inauguración, solo está instalado el esqueleto de la muestra, en la que ha trabajado durante tres años.
La exhibición estará abierta al público hasta el 10 de agosto en el centro cultural Sesc Pompeia, diseñado por la arquitecta italobrasileña modernista Lina Bo Bardi.
“Los proyectos fluyen y yo soy bastante persistente”, expresa.
Superados los 80 años de edad, tiene una agenda repleta de compromisos internacionales. De São Paulo irá a Madrid, donde el 24 de abril abrirá una muestra sobre su visión contextualizada de Asia en el Museo Casa de la Moneda, luego a Shangái y después a Lisboa.
En la capital paulista, una caótica selva de cemento de 12 millones de habitantes, invita a reflexionar sobre la ocupación del espacio público.
“Cada vez hay menos lugares públicos”, sentencia este pionero del videoarte, considerado uno de los artistas contemporáneos más innovadores del panorama artístico español.
A su juicio, el espacio público cada vez es más comercial, “corporativo” y “controlado” por “la abundancia de cámaras de vigilancia”.
“Las palabras han perdido el sentido”

Afincado desde 1971 en otra gran megalópolis como Nueva York, insiste en hablar del mundo de una forma global. “El contexto es muy importante”, señala.
Y en medio de guerras comerciales y conflictos bélicos, dice que hoy en día “es difícil hablar de derechas o izquierdas”.
“Todo ha cambiado. Ha aparecido una cierta oligarquía política-económica que puedes llamarle Trump, Bolsonaro, Le Pen, Meloni o VOX, que está manipulando toda la situación y usando la palabra democracia. Las palabras han perdido el sentido”, expresa el ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas de 2005.
“¿Cómo puede ser que (Donald) Trump use la palabra democracia y (Pedro) Sánchez use la palabra democracia? O sea, ¿cuál es el valor de las palabras? ¿Cuál es el valor de la palabra como ideología? ¿Cuál es el valor de las palabras como debate? Todo eso tiene una pérdida de concepción fortísima”, añade.
Muntadas se declara perplejo con los primeros meses del magnate republicano en la Casa Blanca. Critica que “no pide permiso para nada” y que se está dedicando a “desmontar todo lo que está construido”.
“Totalmente sin ley y ahora está empezando a pensar en una tercera elección. Es increíble”, indica.
Esa ola reaccionaria también tiene impactos en el mundo del arte, sobre el cual alerta de que “se está volviendo más y más comercial”.
“Las galerías tienen un poder basado en el dinero. Antes el arte se percibía por los valores que tenía. Todos son valores de cambio. Ahora estamos en una situación en la que el que invierte en arte puede invertir también en armas, en narcotráfico o en gentrificación”, asevera.
Pone como ejemplo que algunas universidades de Estados Unidos están haciendo “negocio” en el sector inmobiliario. En este contexto, defiende que los artistas “no pueden aislarse” y que en la industria hay “unos valores éticos” que son importantes que se mantengan.
“Yo creo en la ética y la estética”, zanja.
Carlos Meneses
