Palma, 31 ago (EFE).- En los ocho primeros meses del año han llegado a Baleares al menos 4.871 personas en 259 pateras procedentes de Argelia, un 85 % más que de enero a agosto de 2024, un crecimiento que situaría la cifra total al concluir 2025 en casi 11.000 inmigrantes irregulares por vía marítima.
En agosto, según la información facilitada por la Delegación del Gobierno, han alcanzado las costas de las islas o han sido rescatadas en su entorno 1.389 personas que cruzaron el Mediterráneo en botes, inmigrantes tanto de nacionalidad argelina como de diversos países africanos al sur del Sáhara.
En agosto de 2024 fueron 1.081 los inmigrantes llegados en patera y en los dos primeros tercios de ese año se contabilizaron 2.634 personas arribadas a Baleares de forma irregular. En el conjunto del año pasado, de acuerdo con las cifras del Ministerio del Interior, llegaron a las islas en botes desde Argelia 5.882 personas.
El crecimiento en la arribada de pateras se traduce también en un aumento de los naufragios y las desapariciones de personas en la ruta migratoria entre Argelia y el archipiélago balear, un fenómeno del que no existen estadísticas oficiales, pero que constatan las organizaciones no gubernamentales que trabajan por los derechos de los migrantes.
La asociación Caminando Fronteras cifró en 2024 en 517 las personas desaparecidas en el trayecto desde el norte de África hasta las islas y el levante peninsular y en un informe reciente situaba en 328 el número de posibles víctimas mortales de la ruta solo en los cinco primeros meses de este año, aunque el dato ha aumentado con toda seguridad durante el verano.
De hecho, los pasados días 21 y 23 se informó de la desaparición de un total de 15 inmigrantes lanzados al mar desde dos pateras que se dirigían hacia Mallorca, una de las cuales fue rescatada con un fallecido a bordo.
Estas situaciones se han incrementado en los últimos meses, en los que se han recuperado en las costas del archipiélago cadáveres de personas cuya identificación, además, resulta muy compleja por la falta de un mecanismo regular de cooperación entre las autoridades españolas y las de Argelia y los países subsaharianos de origen.
Este fin de semana fueron rescatados 11 inmigrantes deshidratados, 4 en estado grave, avistados por un velero en un bote a la deriva a 35 millas de Menorca, y otras 29 personas también agotadas y deshidratadas tuvieron que ser evacuadas en helicóptero desde una zona escarpada de la isla de Cabrera a la que habían llegado tras hundirse su patera.
El Govern balear viene reclamando al Ejecutivo central que refuerce la dotación de fuerzas de seguridad y de medios de detección de las pateras y asistencia a los migrantes ante la evidencia de la consolidación y crecimiento de la ruta desde Argelia.
La presidenta autonómica, Marga Prohens, ha acusado reiteradamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de desentenderse del problema y le ha reclamado un cambio de política respecto a Argelia para frenar la salida de pateras.
El enfrentamiento se ha agriado a raíz de la inclusión de Baleares entre las regiones obligadas por el Gobierno a acoger menores inmigrantes no acompañados llegados a Canarias, Ceuta y Melilla.
El Govern ya ha recurrido ante el Constitucional y el Supremo contra las normas que regulan el reparto de niños y adolescentes migrantes y ha avisado que prepara otros dos recursos.
Se queja de que solo tiene 72 plazas estructurales para menores llegados en patera sin familiares y que actualmente acoge a 682, aunque el Gobierno considera que su capacidad ordinaria, de acuerdo a la población de las islas, debería ser de 406 plazas.