Madrid, 2 abr (EFE).- Una directiva de Google y dos exdirectivos de Indra han asegurado ante el juez que investiga a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, que desconocían los detalles de los acuerdos por los que sus compañías financiaron el software de la cátedra que codirigió Gómez en la Complutense, ya que es un asunto que competía a otras personas.
El juez Juan Carlos Peinado ha tomado declaración este miércoles a Fuencisla Clemares, exdirectora de Google en España y Portugal y actual vicepresidenta de ‘go to market operations’ para Europa, Oriente Medio y África de esa empresa; Ignacio Mataix, exconsejero delegado de Indra; y Cristina Ruiz, exconsejera ejecutiva en Minsait (filial de Indra).
Las tres empresas financiaron una plataforma para medianas y pequeñas empresas que se creó en el seno del máster de Transformación Social Competitiva que codirigió Gómez en la Complutense, y de la que pudo apropiarse indebidamente según las acusaciones populares personadas en la causa.
La primera ha explicado que supo que existía un proyecto con el citado máster de la Complutense que le pareció “interesante”, pero que no conoció detalles del mismo porque no era su cometido, sino el de otros responsables de la compañía, han informado fuentes presentes en la declaración.
Las fuentes han precisado que el magistrado ha preguntado quiénes son estas personas y es probable que las llame a declarar como testigos próximamente.
La directiva de Google ha explicado que supo del proyecto con la cátedra de Transformación Social Competitiva de la Complutense y de su presupuesto (40.000 euros a la cátedra y 70.000 adicionales pagados a empresas colaboradoras) a través de su equipo, que vio que encajaba con los objetivos de la empresa.
Y ha afirmado, según las fuentes, que la propiedad intelectual del software se entendía como de la universidad.
Las fuentes han detallado que esta testigo ha reconocido que había coincidido con Begoña Gómez en varios actos, sin que estos encuentros tuvieran nada que ver con el software investigado.
Por su parte los dos exdirectivos de Indra y de su filial Minsait han dicho que desconocían totalmente la colaboración con el máster de Begoña Gómez, ya que no les competía, y el juez también les ha preguntado por los nombres de las personas que sí se encargaron.
El magistrado no pudo tomar declaración a estos tres testigos el pasado 26 de abril al no haberse acreditado los cargos de los comparecientes, según informaron fuentes jurídicas. También lo había intentado previamente sin éxito debido a problemas en las citaciones o en las conexiones.
Juan Carlos Peinado citó en diciembre de 2024 para enero de 2025 a representantes de las empresas Indra, Google, Fundación Manpower, Arsys Internet y Telefónica, y de la Universidad Complutense de Madrid, como testigos en la causa en la que investiga a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, por los presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, intrusismo y apropiación indebida.
Lo hizo un día después de que Begoña Gómez declarara como investigada y negara cualquier irregularidad en la cátedra extraordinaria que codirigió en la Universidad Complutense.
También solicitó informes a esas compañías sobre cómo financiaron el software.
Google comunicó al juzgado que aportó un total de 110.000 euros mediante un acuerdo con la Universidad Complutense para patrocinar el Proyecto Transforma TSC, en diciembre de 2022, que consistió “en el desarrollo de una plataforma gratuita que permite a las pequeñas y medianas empresas planificar la mejora de sus objetivos de desarrollo sostenible y medir el impacto de las medidas llevadas a cabo”, según consta en el sumario.
Google precisó que estos gastos “no supusieron ningún beneficio o incentivo fiscal”.
Por su parte Indra informó al juzgado de que en la misma fecha invirtió 128.442 euros en el software del citado máster, que facturó a través de otra compañía del grupo y que no disfrutó de “beneficios o deducciones fiscales”.