Lima, 3 abr (EFE).- El expresidente peruano Pedro Castillo (2021-2022) denominó este jueves como “juicio mamarracho”, el proceso en el que se le acusa por rebelión en el fallido golpe de Estado de 2022 y por el que la Fiscalía pide 34 años de cárcel.
“Acá deberían estar los que el 7 de diciembre (de 2022), con metralleta en mano, decidieron acabar con mi vida y la de mi familia. Rechazo este mamarracho de juicio coral”, dijo Castillo, que fue detenido el mismo día del fallido golpe de Estado sin ningún tipo de agresión policial, cuando la jueza Norma Carbajal le pidió identificarse.
A continuación, Carbajal dio un aviso para los presentes en el que aseguró que “se puede mandar a expulsar o detener a quien amenace a los jueces”.
En cuanto a su salud, la jueza leyó un examen médico realizado este jueves que indica que Castillo se encuentra clínica y hemodinámicamente estable, presenta una evolución favorable de patología gástrica y una evolución estacionaria de patología lumbar.
En la audiencia declararon cuatro testigos, tres de ellos del entorno de la entonces primera ministra, Betssy Chávez, quien también está acusada en el juicio y cumple prisión preventiva desde junio de 2023.
Dieron su testimonio un chófer del vehículo de la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM), Cristian Martínez, y la mujer que era edecán de Chávez, Rosario Gatti.
También una exsecretaria del despacho de la PCM, Nataly Vega, quien relató lo ocurrido el 7 de diciembre de 2022, antes y después de que Castillo anunciara el cierre del Congreso y otras medidas.
“Casi era mediodía (tras el mensaje de Castillo), me dirijo a la puerta de la PCM y veo que todos incluso funcionarios se iban retirando, como escapando (…) Es curioso porque no entendía por qué abandonaron su puesto de trabajo, porque tenían un contrato”, indicó.
Precisó que cuando Chávez abandonó el Palacio de Gobierno en el vehículo oficial, su edecán le comunicó que se dirigían a la Embajada de México, a donde también iban Castillo y su familia, antes de que este fuera interceptado y detenido.
“El señor Castillo y el doctor Aníbal Torres (ex primer ministro y también acusado) son inocentes”, concluyó.
Este testimonio provocó que Chávez tomara la palabra, para decir algo que consideraba “muy importante”.
“Yo estoy dos años en prisión por peligro de fuga por la declaración de la señora del día de hoy y al final la señora ha indicado que la culpable soy yo. Dos años de prisión preventiva por un supuesto peligro de fuga”, señaló la ex primera ministra, a la que la Fiscalía pide 25 años de cárcel.
Por último, dio su declaración una exsecretaria del Ministerio de Defensa, Lina Sánchez, quien sostuvo que tras la lectura del mensaje de Castillo a la nación, hubo preocupación entre los trabajadores del ministerio.
Además, detalló que horas antes del mensaje hubo una reunión entre el exministro de Defensa, Gustavo Bobbio, y los altos mandos militares que no se realizó en el cuartel general del ejército, como es costumbre.