Beirut, 2 abr (EFE).- Cientos de personas despidieron este miércoles en los suburbios sur de Beirut a Ali Mahmoud Badir, un responsable del grupo chií libanés Hizbulá Hassan, y a su hijo Ali, fallecidos la víspera junto a otras dos personas en un bombardeo israelí contra ese mismo extrarradio.

Los féretros de Badir, al que Israel acusó de ayudar al movimiento islamista palestino Hamás en la preparación de una operación contra su territorio, y su hijo, también miembro de Hizbulá, fueron portados a hombros hasta el cementerio Al Hawra Zainab, donde están enterrados muchos otros combatientes de la formación chií.

Los participantes en la procesión lanzaron pétalos de rosa y acompañaron hasta el cementerio a los féretros, envueltos en banderas del movimiento, tras finalizar una ceremonia para dar el pésame a la familia de los fallecidos.
Ambos murieron este martes en un bombardeo israelí contra un edificio en los suburbios capitalinos, donde también perdieron la vida otras dos personas y siete más resultaron heridas, según el balance ofrecido por el Ministerio de Salud Pública del Líbano.
El Estado judío ya había bombardeado este extrarradio conocido como el Dahye el pasado viernes, en la que fue su primera acción contra la zona desde la entrada en vigor de un cese de hostilidades entre las partes hace cerca de cuatro meses.
Aunque las fuerzas israelíes han llevado a cabo una serie de ataques esporádicos contra el Líbano desde la entrada en vigor del alto el fuego, hasta ahora se habían concentrado en las regiones meridionales y orientales del país.
Los ataques contra las inmediaciones de Beirut en los últimos días han disparado los temores a una nueva escalada de violencia.