Montería (Colombia), 28 ago (EFE).- Colombia tradicionalmente ha dado la espalda a sus ríos, lo que ha profundizado la inequidad territorial y hace urgente invertir en infraestructura fluvial, afirmó este jueves la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, durante el Rivercity Global Forum.
«Los ríos no pueden ser barreras, tienen que ser vías, entendidas como hidrovías, requieren inversión de mantenimiento, mejoramiento de navegabilidad, deben ser entendidos como corredores de vida y desarrollo», dijo la ministra en este foro mundial de ciudades ribereñas que se celebra en Montería.
Rojas señaló que cualquier mapa de infraestructura en Colombia muestra una brecha evidente: la inversión se ha concentrado en el centro y el centro-occidente del país, mientras que las zonas amazónicas y fronterizas con Venezuela han sido «abandonadas».
«Tradicionalmente lo que hemos hecho es abandonar la Colombia antigua. Olvidamos que somos un país de ríos (…) y uno de los retos principales del plan nacional de desarrollo es revertir esa lógica», afirmó.
La ministra recordó que Colombia tiene más de 24.700 kilómetros de río, de los cuales el 74 % es navegable, y cuenta con más de dos millones de personas que dependen del transporte fluvial, muchas veces de forma exclusiva.
Sin embargo, apenas el 2 % de pasajeros y carga del país se mueve por río, lo que genera un «aislamiento estructural» y encarece la logística hasta cinco o diez veces frente a otras regiones, dijo Rojas.
«Los ríos siguen sin ser protagonistas de nada», criticó.
Por eso el Gobierno, según explicó la ministra, está destinando 500.000 millones de pesos colombianos (unos 124 millones de dólares) a proyectos regionales en 105 muelles y 2,2 billones (547 millones de dólares) a cinco obras de mejoramiento de vías fluviales, que beneficiarían a unos dos millones de personas.
«Necesitamos transformar la cultura de la movilidad y entender que los ríos, en materia de movilidad, son autopistas», insistió.
El caso del Amazonas

La ministra también alertó sobre el impacto del cambio climático, que está provocando erosión y pérdida de estructura en los ríos, y puso como ejemplo el caso del Amazonas, que se aleja cada vez más de Colombia y podría dejar aislada a la ciudad de Leticia, que cuenta con el único gran puerto del país con acceso directo al río.
«Fíjense como una exclusión de un río puede llevar incluso a un conflicto entre países», advirtió, aludiendo a la disputa diplomática entre Colombia y Perú por Santa Rosa, una pequeña isla en el Amazonas que Perú considera parte de su isla Chinería pero cuya soberanía reclama su país.
Rojas participó en el último circuito del Rivercity Global Forum que reunió durante dos días a alcaldes de distintas ciudades del mundo, expertos y líderes globales para compartir experiencias sobre el desarrollo sostenible en urbes atravesadas por ríos.
El evento, que en esta edición tuvo a Argentina como país invitado, ofreció paneles sobre gobernanza, sostenibilidad, gestión del riesgo, infraestructura resiliente, regeneración urbana con enfoque comunitario, cultural y ambiental, así como transporte sostenible e integración territorial.
Diez años después de su primera edición, el foro volvió a celebrarse en Montería, la capital del departamento colombiano de Córdoba, ubicada a orillas del río Sinú.
Este evento organizado por la Alcaldía de la ciudad con el respaldo de ONU-Habitat, la Organización de Estados Americanos (OEA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la red MedCities.