Dos nadadoras italianas, retenidas y acusadas de robo en Singapur

Fotografía de Rungroj Yongrit, en la que puede verse en una imagen de archivo del pasado 3 de agosto a la nadadora italiana Benedetta Pilato, durante los Mundiales de Singapur. EFE

Roma, 29 ago (EFE).- Las nadadoras italianas Benedetta Pilato y Chiara Tarantino, que compitieron en el Mundial de Singapur, fueron acusadas de robo en ese país el 14 de agosto, justo antes de abordar el avión de regreso a Italia, y necesitaron la intervención del Ministerio de Asuntos Exteriores para resolver una situación que se saldó con su vuelta el día 20.

Terminado el Mundial, varios deportistas italianos de la Federación de Natación viajaron a Bali (Indonesia) para tomarse unos días de vacaciones. Sin embargo, su vuelo de regreso a Italia, previsto para el 14 de agosto, partía desde el aeropuerto de Singapur.

Fue allí cuando, según desvelaron este viernes los medios italianos, las cámaras de seguridad captaron a Tarantino metiendo objetos robados en la bolsa de Pilato, lo que provocó su detención por parte de las autoridades policiales, que además retiraron el pasaporte a las deportistas.

Después de horas de interrogatorios, la embajada italiana en Singapur informó tanto a la Federación Italiana de Natación como al Ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, que se encargaron de resolver la situación.

Las nadadoras fueron liberadas y trasladadas a un hotel en Singapur a la espera de la confirmación definitiva para poder volar de nuevo a Italia, que llegó el 20 de agosto.

Pilato comentó en redes sociales este viernes todo lo ocurrido: «Durante mi regreso de Asia, tras participar en los Campeonatos Mundiales y disfrutar de una breve estancia privada con otros compañeros de la selección nacional de natación, me vi involuntariamente involucrada en un desagradable incidente gestionado por las autoridades aeroportuarias de Singapur»

«Quiero precisar que colaboré desde el principio con las autoridades locales, con el pleno apoyo de la Embajada Italiana. Afortunadamente, el asunto se resolvió en pocas horas, sin ninguna implicación, gracias también a mi máxima transparencia con las propias autoridades aeroportuarias de Singapur. Nunca tuve la intención de cometer actos inadecuados, y quienes me conocen saben lo mucho que valoro los valores del deporte, la corrección y la honestidad personal», explicó. EFE