EE.UU. incluye el etanol, la cachaza y el cine como justificación para aranceles a Brasil

El presidente de Brasil, Luiz Inácio, Lula da Silva, en una fotografía de archivo. EFE/FRANCK ROBICHON

Washington/São Paulo, 1 abr (EFE).- El Gobierno de EE.UU. ha incluido las políticas tributarias brasileñas sobre el etanol, las bebidas alcohólicas y las producciones audiovisuales en el informe sobre barreras comerciales que está utilizando para justificar la imposición de aranceles.

El informe del Representante de Comercio de EE.UU., publicado en la víspera del anuncio de los aranceles “recíprocos”, afirma que Brasil impone aranceles “relativamente altos” a las importaciones en una amplia gama de sectores.

El documento subraya que los exportadores estadounidenses se enfrentan a “incertidumbre” debido a los frecuentes cambios de los tipos arancelarios en Brasil, aplicados dentro de las flexibilidades que permite el Mercosur.

En concreto, el informe subraya que hasta 2017, el etanol estaba prácticamente libre de impuestos, pero a partir de ese año, el país suramericano introdujo un arancel del 20 %, lo que, según el informe, repercutió en el comercio bilateral.

Este arancel se suspendió en marzo de 2022, durante la gestión del entonces presidente Jair Bolsonaro, y se volvió a imponer el 31 de enero de 2023, bajo la gestión del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, cuando quedó fijado en el 16 %.

El Gobierno estadounidense afirmó que sigue dialogando con Brasil para reducir el arancel al etanol, buscando un trato recíproco para el comercio de esta materia prima entre ambos países.

Brasil es el segundo mayor productor de etanol del mundo, por detrás de Estados Unidos, y es un importante mercado, puesto que la mayoría de los automóviles del país están preparados para consumir este combustible vegetal.

Además, el informe critica a Brasil porque los impuestos indirectos que gravan a la cachaza brasileña (16,25 %) son más favorables que los del resto de las bebidas alcohólicas, incluidas las importadas de Estados Unidos, cuyo tipo es del 19,5 %.

El documento también se extiende sobre la política impositiva a las producciones audiovisuales y menciona las cuotas de programación nacional para la televisión en abierto y la legislación que limita al 30 % la propiedad extranjera de la prensa escrita y las empresas de televisión.

El informe, que dedica seis páginas a Brasil, también señala una serie de barreras no arancelarias, como la prohibición de importar determinadas piezas de automóviles, equipos médicos y algunos bienes de consumo usados, así como restricciones a la importación de biocombustibles y barreras fitosanitarias contra la carne de cerdo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto anunciar nuevos aranceles contra varios países mañana, 2 de abril, y un día después, impondrá aranceles específicos al sector del automóvil.

Brasil y Estados Unidos mantienen un relativo equilibrio en su balanza comercial, con exportaciones e importaciones de cerca de 40.000 millones de dólares anuales en cada sentido.

El país suramericano exporta a EE.UU. principalmente petróleo, productos siderúrgicos, aviones, café y pastas químicas de madera.

El Gobierno brasileño de momento no ha tomado represalias por los aranceles a los productos siderúrgicos y, aunque no descarta tomar medidas recíprocas, hasta ahora solo ha anunciado que evalúa denunciar a Washington ante la OMC.