Cerler (Huesca), 29 ago (EFE).- Un día después de olvidarse de la general con el hundimiento de Andorra, Juan Ayuso se redimió en la cima de Cerler con la victoria del orgullo que le permitió estrenar su palmarés en La Vuelta con un triunfo en solitario que también supuso el estreno del casillero español en la presente edición.

Ayuso perdió una minutada en el Principado, escuchó críticas, y en menos de 24 horas llegó una venganza representada en la meta tapándose los oídos mientras celebraba su primera victoria en la ronda española y la tercera consecutiva de su equipo. Un arreglo en lo personal, un golpe de orgullo, aunque el de Jávea ya ve imposible el podio de Madrid, es vigésimo quinto a 7:28 del líder.

Un triunfo por insistencia. Atacó Ayuso en el primer puerto, se mimetizó con la fuga del día y remató en el último puerto. En Cerler hizo «oídos sordos» y agitó los brazos como conquistados de la meta oscense. Marcó un tiempo de 4h.49:41 como ganador de la jornada disputada entre Andorra La Vella y Cerler, de 188 kilómetros.

«No sé si es la mejor redención, he tirado de orgullo. Antes de salir me dijeron los Visma que no me iban a dejar marchar, así que me inmolé y me fui por patas en la primera subida, luego sufrí mucho. Luego con la fuga Visma no controló. Ya al final arranqué desde abajo. Se me hizo muy largo, pero logré el objetivo», resumió feliz Ayuso.
Juan Ayuso (Jávea, 22 años), tercero en la Vuelta 2022 y con 15 victorias en su palmarés, 7 de ellas esta temporada, aventajó en meta en 1:15 al italiano Marco Frigo y en 1:21 al español Raúl García Pierna. La cuarta plaza fue para el colombiano del Astana Harold Tejada, mientras que el grupo del líder, el noruego Torstein Traeen (Bahrain), Jonas Vingegaard y Joao Almeida, cruzó a 2:35.
En la general sigue el frente Traeen, siempre atento con los mejores, ya seguido por los ‘gallos’ de la Vuelta, Vingegaard a 2:33 y Almeida a 2:41. Giulio Ciccone es cuarto a 2:42 y el colombiano Egan Bernal a 2:55.
Ayuso se inmola de salida
Una etapa de las marcadas para los hombres de la general con 4.211 metros de desnivel y 4 puertos. No tomó la salida Cristian Rodríguez, el primer español en el Tour (20). Enseguida Juan Ayuso, quien se despidió de La Vuelta camino de Andorra, decidió atacar en la subida inicial del día, el Port del Cantó (1a, 24,7 km al 4,4), donde el alicantino se dio a la fuga, coronando en solitario.
Sin opciones, Ayuso optó por un movimiento arriesgado con toda la etapa por delante. Su soledad se vio acompañada en el descenso por un grupo que incluía a Jay Vine, en defensa del maillot de la montaña, a Raùl García Pierna y a Mads Pedersen, entre otros. Aventura que se consolidó en la cresta de la Creu de Perves (2a), donde coronó Vine en cabeza con 4 minutos sobre el pelotón.
El pelotón remolcado por el Bahrain, el equipo del líder, dejó hacer a los rebeldes. El noruego tenía opciones de mantener la roja; a Vingegaard, patrón real de la Vuelta, le bastaba con mantener a raya a sus rivales en espera de otras citas más complicadas, y el resto de favoritos pendientes de los movimientos del danés.
Vine insistió para llevarse los puntos en el Col de L’Aspina (2a, 7,1 km al 5,5), reforzando el maillot de lunares azules. Tras el descenso se abría el escenario de Cerler, un puerto clásico de la Vuelta que hacía 15 años que no aparecía en el orden del día.
Visma no reacciona, Ayuso gana con un golpe de orgullo
Ayuso empezó la etapa atacando en el Cantó, y quiso redimirse después del batacazo andorrano pasando a la ofensiva en la subida a Cerler (1a, 12,1 km al 5,8), donde la gloria estaba alta, a 1.905 metros de altitud. El ciclista del UAE tiró de orgullo. Atacó un par de veces. En la segunda dejó la compañía de Dario Frigo y se marchó en solitario. Por detrás el Visma tomó el mando y redujo la renta a 3 minutos.
Medio minuto para Ayuso a 8 de meta, perseguido por Frigo y Raúl García Pierna, una situación de carrera propicia para llegar a la zona más suave del puerto, recuperar fuerzas y lanzarse por la victoria. Lejos de desfallecer, la versión de Pal se compensó con una exhibición que le permitió poner junto a su victoria de etapa en el Giro, otra de la Vuelta. Ya sólo le falta una en el Tour para completar la trilogía.
En el sector de favoritos tablas entre los hombres de la general. La batalla la dejaron para otro día. La fuga les evitó más sacrificios. La Vuelta tendrá ahora una jornada de transición en Zaragoza y la próxima cita en alto será el domingo en Valdezcaray. De momento, Vingegaard controla la situación, pero sin decidir ante un UAE que gana etapas y mantiene fuerte la opción de Almeida.
Los esprinters podrán lucirse en Zaragoza
Este sábado se disputa la octava etapa entre Monzón y Zaragoza, de 163,5 kilómetros, una clara ocasión para que los esprinters vuelvan a lucirse por velocidad. El único peligro puede ser el viento típico de la zona, el cierzo. Un respiro para la general después de la etapas pirenaicas. EFE
Carlos de Torres