Magdalena Tsanis
Madrid, 30 ago (EFE).- Casi todo lo que sabemos del Cervantes hombre está condicionado por los mitos, y José Manuel Lucía Megías, filólogo cervantista y asesor de Alejandro Amenábar en su próximo filme ‘El cautivo’, se dedica a desmontarlos en su nuevo libro, ‘Cervantes íntimo. Amor y sexo en el siglo de Oro’ (Plaza & Janés).
El filme de Amenábar, que llegará a los cines el 12 de septiembre, se centra en las vivencias de un joven Cervantes durante su periodo de cautiverio en Argel (1575-1580) y coquetea con las teorías que, desde la década de los 80, vienen especulando con la posibilidad de que el autor del Quijote mantuviera relaciones homosexuales.
«Desde un punto de vista histórico no podemos asegurar ni eso, ni si mantuvo relaciones con mujeres, o si hizo tríos, orgías o se mantuvo casto y puro», ha dicho a EFE este catedrático, poeta y expresidente de la Asociación de Cervantistas, que en el libro combina ese mismo tono desenfadado e irónico con el rigor a la hora de analizar las fuentes.
Lo que sí sabemos -agrega- es que la sexualidad en Argel tenía una presencia «muchísimo mayor» que en los territorios cristianos en la época y que Cervantes fue liberado en septiembre de 1580 a cambio de un pago de 500 ducados de oro, porque así consta en el Libro de la redención de cautivos de Argel. «Todo lo demás en relación a ese periodo son construcciones», sostiene.
No obstante, el catedrático defiende la necesidad de hablar de la sexualidad de Cervantes para humanizarlo pero también para poner a prueba a la España de hoy, comprobar «si vamos a escandalizarnos por pensar que dos hombres en esa época y lugar pudieron sentir deseo y enamorarse y hasta qué punto somos una sociedad con el alma y el corazón abiertos».
Autor de una biografía de Cervantes en tres tomos, publicada entre 2016 y 2019, y comisario de la exposición que le dedicó la Biblioteca Nacional en 2016 para conmemorar el 400 aniversario de su muerte, este experto cree que lo que narra Amenábar -que firma el prólogo de su libro- no es disparatado y que pudo haber sucedido.
Y, en ese sentido, defiende la visión como creador que tiene el cineasta para llenar los silencios o las sombras del pasado. «Ahí está la grandeza de la literatura y del arte, para cubrirnos esos espacios con algo de luz», afirma.
Un Cervantes con quien te irías de cañas
El libro propone un acercamiento a un Cervantes tangible y real, un tipo «con quien te irías de cañas», dice Lucía Megías, que se embarca en un ameno viaje dedicado a desmontar el mito primigenio, el de un Cervantes «ejemplar y heroico» que ha llegado a nuestros días.
Su análisis se remonta a la primera biografía, escrita 120 años después de su muerte, a petición de un lord inglés, por Gregorio Mayans y Siscar, y allí encuentra el «pecado original» de ese mito.
También alerta de que, a menudo, para arrojar luz sobre la vida de Cervantes y en particular sobre el periodo argelino, se han tomado por históricas referencias que son puramente literarias, ya sean obras del propio autor alcalaíno, como ‘Los tratos de Argel’ o la historia del cautivo incluida en el Quijote, como de otros autores.
La piedra angular del mito es ‘Topografía e historia general de Argel’, que atribuye a Antonio de Sosa, una «auténtica hagiografía» donde se relatan los intentos de fuga de Argel y la actitud heroica de Cervantes, otro ejemplo de la llamada literatura de cautivos.
En cuanto a ‘Información de Argel’, un dossier con testimonios recopilados por el propio Cervantes en 1580, Lucía Mejías señala que está condicionado por su deseo de obtener un puesto en la administración que le permita hacer frente al pago de sus deudas al volver a Madrid.
«Ante la falta de información, lo único que podemos hacer es tratar de entender la época, cuanto más sepamos de su época, mejor entenderemos al hombre».