La Paz, 2 abr (EFE).- El Gobierno de Bolivia anunció este miércoles que llevará ayuda humanitaria por la vía fluvial hasta las comunidades indígenas afectadas por las lluvias e inundaciones en la región amazónica de Beni, una de las que más sufre los embates de estos eventos climáticos que desde noviembre han dejado 53 fallecidos en todo el país.

El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, explicó a los medios que uno de los pedidos centrales de los alcaldes de Beni es “la movilización de ayuda humanitaria, especialmente para los pueblos indígenas” de esa región.

“Llegar hasta los pueblos indígenas por vía terrestre y aérea es imposible. No existen aeropuertos en las comunidades”, indicó .
Ante esto, la Armada Boliviana trabaja en la adecuación de un barco que funcionaba como hospital para poder trasladar un volumen de hasta 40 toneladas de ayuda humanitaria a estas comunidades, señaló.
“Estamos preparando la logística y se estima que hasta el 15 de este mes ese barco estaría zarpando para llegar a las comunidades”, agregó.
Según Calvimontes, los gobiernos municipales de Beni también pidieron maquinaria para habilitar los caminos afectados por las inundaciones y así “garantizar el acceso a sus centros productivos”, lo que ya fue autorizado.
El viceministro indicó que preliminarmente se tiene reporte de 12.492 familias entre afectadas y damnificadas en esa región amazónica, que tiene una vocación productiva ganadera y es una de las principales proveedoras de carne de res en el país.
En los últimos días, los ganaderos de Beni tuvieron que mover a sus reses en barcazas de madera hacia tierras más altas y también afrontan dificultades para alimentarlas porque las tierras de pastoreo están inundadas.
En esta jornada, los representantes de la Federación de Ganaderos del Beni (Fegabeni) hicieron un sobrevuelo por las áreas aledañas al río Mamoré, uno de los principales afluentes de ese departamento, y constataron las afectaciones por las inundaciones en esa zona.
La temporada de lluvias que comenzó en noviembre en Bolivia ha dejado hasta el momento 53 personas fallecidas, 10 desaparecidos y 540.455 familias, entre damnificadas y afectadas, precisó Calvimontes.
Las familias damnificadas son las que padecen de forma directa el impacto de un evento adverso, mientras que los afectados lo sufren indirectamente, según las autoridades bolivianas.
Las afectaciones están en las nueve regiones bolivianas y alcanzan a 225 municipios de los más de 300 que tiene el país, donde por ahora han sido evacuadas 87 familias, según el viceministro.
También se tiene registro de 3.411 viviendas afectadas y otras 1.147 que quedaron “completamente destruidas”.
En la víspera, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, precisó que por el momento se han reportado daños en una superficie de más de 106.000 hectáreas de cultivos agrícolas y más de 182.000 productores agropecuarios están afectados por las lluvias e inundaciones.
El Gobierno de Luis Arce gestiona la llegada de cooperación internacional, tras declarar hace una semana la “emergencia nacional” ante las lluvias en el país.
También ha pedido insistentemente al Legislativo nacional que agilice la aprobación de varios créditos externos que pueden ayudar en esta emergencia nacional, como el de 250 millones de dólares otorgados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la atención de desastres y otro de 100 millones de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).