El renovado gusto por el buen café pone de moda a los baristas

/Archivo. EFE/ Carlos Ortega

Madrid, 31 mar (EFE).- El gusto e interés creciente por el café de especialidad y la expansión de cafeterías acogedoras y fotogénicas en España han puesto de moda al barista -persona experta en la preparación y presentación del café y las bebidas elaborados con él-, un oficio que este martes celebra su Día Internacional.

La pasión y el gusto por el café son los pilares de esta profesión que va más allá de saber hacer un expreso o un capuchino. “Es requerido en todo el mundo”, asegura este lunes a EFE el presidente de la Asociación Barista de Galicia, Augusto Morales, que con humor recuerda: “está tan valorado que hasta la Real Academia de la Lengua ha incluido el término en el diccionario”.

“Aunque es un oficio empírico, un buen barista debe de tener formación para hacer un análisis sensorial”, advierte Morales, quien explica que esta profesión requiere conocimientos de química y conocer cómo es el cultivo y la extracción del café.

“Se tiene en cuenta hasta la mineralización del agua”, añade Morales, que indica que existen cursos reglados por la Asociación de Cafés Especiales (SCA) y muchos torrefactores tiene aula de formación y cata. Ofrecen cursos en domicilios particulares en los que un barista enseña a moler el café, hacer un expreso o espumar la leche.

“Hace cuatro décadas en España, el café era un artículo de lujo y el torrefacto permitía utilizar menos café para pintar la taza. Por suerte ahora se consume mejor producto”, dice este experto cafetero, quien apunta que el consumo en España es de 4 kilos por persona y año.

La gente prefiere café de especialidad de variedad arábica y con tueste natural, expone durante una conversación en la que muestra su confianza en que este auge no se quede en una moda pasajera. “Se está convirtiendo en cultura, la gente sale a la calle con su café en vaso térmico. Debemos seguir trabajando con humildad”, promete.

La sociedad ha subido un escalón en la calidad del café. Se ha cambiado la máquina de cápsula por la del expreso. “Digamos que Brad Pitt está ganando a George Clooney”, bromea Morales en referencia a las compañas de publicidad de estos actores.

“Un buen café debe ser placentero y saludable”, y entre sus beneficios -enumera- es antidepresivo, antioxidante y ayuda en la digestión.

Además, debe ser aromático, tomarse solo y sin azúcar, “aunque lo importante es atender al gusto personal”. Respeta a aquellas personas que eligen beberlo con hielo: “Cuando en verano se tiene sed, un café de filtro con azúcar y hielo se convierte en un buen refresco”.

“No es ningún sacrilegio tomar el café en distintas versiones”, añade Morales, quien apunta también a su uso en cócteles: “por ejemplo, el capuchino con pistachos, muy goloso”.

“Ir a tomar un café es algo lúdico, es cultura social”, dice la psicóloga Candela Fornieles, y en esa línea han surgido las ‘coffe parties’, un plan divertido que invita a bailar y charlar en un ambiente relajado y ameno.

“Los millennial y los Z son generaciones que buscan socializar con otras alternativas que estén fuera del circuito del consumo de alcohol, y el café ofrece un nuevo estímulo”, explica Fornieles.

Más animados son los ‘coffe raves’, fiesta parecida a las “raves” tradicionales, “en las que se toma café y se disfruta de música electrónica. No hay temor a la resaca”, concluye Fornieles.