Manila, 29 ago (EFE).- Las fuerzas armadas de Filipinas y Australia finalizaron este viernes sus mayores ejercicios militares en el archipiélago, unas maniobras que incluyeron el despliegue de barcos de guerra en el arrecife de Scarborough disputado por China, entre las críticas de Pekín contra las «provocaciones e infracciones» por parte de Manila.

Más de 3.600 militares de Filipinas y Australia, a los que se sumaron personal adicional de Canadá y Estados Unidos, iniciaron el pasado 19 de agosto una serie de ejercicios terrestres y marinos en el archipiélago conocidos como ALON (‘ola’, en tagalo).
«ALON no es solo una elegante demostración de poderío militar, es una reafirmación de la soberanía y los lazos» entre ambos países, señaló el miércoles en su columna semanal en el diario local Inquirer el jefe del Ejército de Filipinas, Romeo Brawner Jr.
Además de practicar la captura terrestre de un aeropuerto y de realizar prácticas de tiro con morteros y cohetes, uno de los puntos álgidos fue el despliegue el pasado miércoles de navíos de guerra filipinos, australianos y canadienses en el tenso Scarborough.
Este disputado arrecife fue escenario hace dos semanas de un incidente entre China y Filipinas, en el que un barco de la Guardia Costera China embistió contra un buque de la Armada del Ejército Popular de Liberación mientras perseguían a los guardacostas filipinos.
El choque desencadenó acusaciones cruzadas, tras lo que Manila afirmó haber detectado una mayor presencia de embarcaciones chinas en la zona.
«Ante el aumento de las tensiones marítimas (…) estas maniobras envían una clara señal de colaboración, disuasión y defensa del estado de derecho», indicó Brawner Jr.
Paralelamente a los ejercicios militares, los ministros de Defensa de Filipinas y Australia afirmaron hace una semana en Manila estar dispuestos a profundizar sus vínculos de defensa mediante un acuerdo de cooperación en materia de defensa.
La disputa territorial entre Pekín y Manila en el mar de China Meridional se ha intensificado desde la llegada al poder de Ferdinand Marcos Jr. en 2022, quien ha adoptado una postura más firme en la defensa de su territorio y ha reforzado su alianza militar con EE.UU. y otros países afines como Australia o Japón.
Esta posición más asertiva y las maniobras militares cada vez más complejas han desatado las advertencias periódicas de China frente a Manila. El jueves, el portavoz del Ministerio de Defensa chino Zhang Xiaogang afirmó que Filipinas «debe dejar de inmediato de realizar provocaciones e infracciones y de exagerar los incidentes».