Galicia se queda sin fuegos activos y el de Casaio mejora y pasa a controlado

Vista aérea de la superficie calcinada por el incendio forestal en A Mezquita (Ourense), este miércoles. EFE/ Brais Lorenzo

Santiago de Compostela, 28 ago (EFE).- Por primera vez desde que empezó la oleada de incendios este mes de agosto, Galicia se ha quedado este jueves sin fuegos activos y, además, el de Carballeda de Valdeorras-Casaio (5.000 hectáreas) ha mejorado y pasado a controlado.

El último balance de Medio Rural recoge que ha quedado controlado por la tarde el de Carballeda de Valdeorras-Casaio, que ha calcinado 5.000 hectáreas desde que entró en la comunidad gallega procedente de Porto de Sanabria (Zamora).

Una vez estabilizados los que había en A Pobra do Brollón (Lugo) por la mañana, tras quemar 900 hectáreas, y Avión (Ourense), minutos antes de las 15:00 horas y con 250 hectáreas afectadas, la comunidad autónoma se da un respiro con los incendios de más de 20 hectáreas, todos, como mínimo, perimetrados.

Es la primera vez que un parte de Medio Rural -que solo incluye los focos de más de 20 hectáreas, aquellos que afectan a espacios protegidos o los que pongan en peligro núcleos de población- no integra fuegos activos desde el que divulgó a primera hora del martes 5 de agosto.

La gran oleada de incendios que la comunidad ha sufrido este mes de agosto ha arrasado 96.000 hectáreas, según las cifras de la Xunta, la mayor parte en la provincia de Ourense, por lo que 2025 es ya el año con más extensión quemada en Galicia este siglo.

Según la información de Adif permanece interrumpida la circulación entre Monforte de Lemos y San Clodio-Quiroga, de la línea Monforte-Ponferrada, que tuvo que cerrarse por el incendio de A Pobra do Brollón.

La mejora de las condiciones meteorológicas, con un descenso de las temperaturas y con lluvias en algunas zonas, ha ayudado a controlar varios de los grandes incendios estabilizados en los últimos días y que arrasaron más hectáreas durante la ola de fuegos.

Están en esta situación el de Larouco, el más grande de la historia de Galicia con 30.000 hectáreas quemadas, y dos de los tres focos del de Chandrexa de Queixa (19.000 ha), mientras permanece estabilizado el de Vilariño.

También están controlados los de Oímbra y Xinzo de Limia (17.000 ha), A Mezquita-A Esculqueira (10.000 ha), Carballeda de Avia y Beade (4.000 ha), Maceda (3.500 ha), Montederramo-Paredes (120 ha) y Vilardevós-Vilar de Cervos (900 ha).