Copenhague, 29 ago (EFE).- La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, dijo este viernes a su llegada a la reunión informal de ministros de Defensa europeos que es importante estar preparados para garantizar la seguridad de Ucrania “el día después”, una vez se haya alcanzado la paz.
“Nuestra contribución a las garantías de seguridad es la misión de entrenamiento, la misión militar y también el apoyo a la industria de defensa de Ucrania. Hoy estamos debatiendo cómo cambiar el mandato de todas esas misiones para estar preparados una vez que se haya alcanzado un acuerdo de paz”, dijo la alta representante desde la capital danesa.
Kallas además señaló que “también los países neutrales pueden participar” en estas garantías.
Asimismo, preguntada sobre la posibilidad de tropas europeas sobre el terreno, Kallas dijo que “es una decisión que debe tomar cada uno de los Estados miembros” pero que las conversaciones continúan. “Creo que es muy importante que nos preparemos para el día después”, añadió.
La cita con los ministros de los Veintisiete se celebra con el trasfondo de los últimos ataques rusos nocturnos contra Kiev el pasado miércoles y jueves, en los que han muerto al menos 23 civiles, según el recuento provisional de las autoridades ucranianas. El ataque además afectó a la delegación de la UE en Kiev.
“Estos ataques demuestran que Putin se está burlando de cualquier esfuerzo de paz que se esté realizando. Lo que tenemos que hacer es aumentar la presión sobre Rusia. Esto es realmente lo que ellos entienden, la presión”, manifestó Kallas.
Por ello, la diplomática europea insistió en el decimonoveno paquete de sanciones contra Rusia que la UE está preparando y espera presentar a finales de septiembre.
“Por supuesto, lo que más les perjudicará son las sanciones energéticas y todas las sanciones secundarias que han impuesto los estadounidenses, por ejemplo, pero también los servicios financieros que realmente les dificultan el acceso al capital, que tanto necesitan”, explicó.
A su llegada a la reunión de este viernes, los responsables europeos subrayaron su apoyo a Ucrania y su voluntad de ayudar en la formación militar y en el apoyo a la industria de la defensa de ese país.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, instó a la UE a aumentar su apoyo financiero a la industria militar ucraniana. Poulsen, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de Europa, aseguró que la industria ucraniana necesita 17.000 millones de dólares (14.575 millones de euros) para desarrollar todo su potencial.
«Ucrania tiene una industria de defensa que puede producir por valor de 40.000 millones de dólares (unos 34.300 millones de euros), así que falta financiación para casi la mitad», dijo.
Su homólogo letón, Andris Sprūds, recalcó que de la reunión de ministros se debe salir con “una señal inquebrantable, completa y clara de que seguiremos apoyando a Ucrania hasta alcanzar una paz justa”, e instó a seguir negociando “desde posiciones de fuerza” y no aceptar “condiciones inaceptables”.
El ministro de Defensa de Suecia, Pål Jonson, apuntó que mandar tropas a Ucrania “es algo que también podría tenerse en cuenta en las deliberaciones», pero insistió en que “depende de que se alcance un alto el fuego o un acuerdo de paz antes de que haya consenso para que eso suceda”.
La ministra de Defensa de Luxemburgo, Yuriko Backes, subrayó la necesidad de seguir apoyando a Ucrania como hace su país, que este año va a aumentar su asistencia militar en un 50 % y añadió que están dispuestos a formar a soldados ucranianos sobre el terreno, aunque enfatizó que para ello hace falta un «alto el fuego».
Por su parte, el ministro de Defensa de Irlanda, Simon Harris, dijo que es «importante que todo el mundo hable con una sola voz» en la condena a Rusia, porque Moscú «sigue con los actos de terror atacando a la población civil y mostrando que no quiere un alto el fuego» y consideró «imperativo» que la UE estudie «más sanciones para aumentar la presión sobre Rusia».
El titular estonio, Hanno Pevkur, confió en que en la reunión en Dinamarca haya «progresos» que permitan avanzar en la futura formación militar de los ucranianos y opinó que las mejores garantías de seguridad para Ucrania serían que fuera miembro de la OTAN pero como eso «tarda un tiempo hay que encontrar otras soluciones», a las que su país está listo a contribuir.