Seúl, 30 ago (EFE).- El líder norcoreano Kim Jong-un se reunió con más familias de soldados caídos en la guerra de Rusia contra Ucrania, apenas una semana después de un acto similar y a pocos días de celebrar una potencial cumbre con su homólogo ruso Vladímir Putin en Pekín, según informó este sabado la agencia estatal KCNA.
El evento celebrado el viernes en Pionyang sirvió para condecorar a los denominados héroes del destacamento norcoreano desplegado al extranjero, cuyos retratos envueltos en la bandera nacional fueron entregados personalmente por Kim a sus familiares.
«A todas las familias de los mártires, les expreso una vez más mi pesar por no haber podido salvar las preciosas vidas de nuestros oficiales y soldados que cayeron en los campos de batalla en tierra extranjera, ya que me preocupa no haber podido traerlos con vida de regreso aquí», dijo Kim, según la KCNA.
La ceremonia llega a escasos días de que el mandatario viaje a Pekín para participar en el desfile militar del 3 de septiembre por el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.
El asesor presidencial para Asuntos Internacionales ruso Yuri Ushakov dijo el viernes que están «considerando» una reunión bilateral entre Kim y Putin en el margen del desfile.
También señaló que ambos mandatarios estarán sentados justo a un lado de su homólogo Xi Jinping durante el evento al que asistirá una veintena de líderes.
En la previa condecoración a los soldados despachados al extranjero, se exhibieron 101 retratos de soldados caídos. Sin embargo, la Inteligencia surcoreana estima que Corea del Norte ha enviado a Rusia unos 15.000 efectivos en apoyo a Rusia, 4.700 de los cuales habrían resultado bajas, incluidas alrededor de 600 muertes.