Madrid, 24 mar (EFE).- Los restos de la borrasca Martinho dejan todavía hoy precipitaciones en la mitad norte peninsular y Baleares, pero la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confía en que esta nueva semana traiga cielos en general despejados y una normalización de las temperaturas después de tres semanas de intensas lluvias.
De acuerdo con la información facilitada por su portavoz, Rubén del Campo, este mes de marzo firma récords de precipitaciones en la serie histórica en las estaciones de Madrid Retiro y el Puerto de Navacerrada, además de multiplicar por diez los valores normales en Sevilla aeropuerto, Córdoba, Huelva y Murcia, pero a partir de hoy mismo el cielo irá clareando en la mayor parte de España y los termómetros recuperarán valores propios de la época.
Este lunes llueve de manera abundante en el norte peninsular -con precipitaciones persistentes en el Cantábrico- y Baleares -donde pueden ser fuertes y tormentosas- y nieva en zonas montañosas del centro y mitad norte, sobre todo en el este de la Meseta.
Burgos, Soria y Segovia son las provincias más afectadas, con una cota de nieve que partía a primera hora de los 800 metros pero que irá subiendo, según las previsiones, al menos hasta los 1.300 metros.
Aunque la semana ha comenzado con heladas y este lunes seguirá siendo un día fresco a estas alturas del año, las temperaturas máximas subirán entre 4 y 5 grados respecto a las del domingo en muchos puntos de la geografía nacional.
En Canarias, los primeros días de la semana soplarán vientos alisios “con intensidad” especialmente en zonas expuestas, con rachas muy fuertes de más de 70/80 kilómetros por hora y nubes en el norte de las islas más montañosas con algunas lloviznas y temperaturas que no cambiarán mucho, aunque podrían subir en la segunda parte de la semana con la llegada de calima al archipiélago.
A partir del martes
El martes continuará la tendencia hacia un tiempo anticiclónico y estable, con cielos despejados en la mitad sur aunque la tarde llevará chubascos tormentosos -posiblemente acompañados de granizo, que podría descargar con fuerza a nivel local- al interior oriental peninsular, la fachada mediterránea y Baleares.
Las temperaturas seguirán subiendo: no habrá casi heladas de madrugada, la cota de nieve aumentará por encima de los 1.400 metros y los termómetros superarán los 20 grados a primera hora de la tarde en el Valle del Guadalquivir.
Para el miércoles, la estabilidad atmosférica irá a más, con las precipitaciones a puntos del norte y Ato Ebro, aunque con probabilidad de más en el archipiélago balear y áreas montañosas del este peninsular.
En cuanto a las temperaturas, bajarán las mínimas y subirán las máximas en el centro y la mitad sur, con más de 18 grados en el Mediterráneo, Extremadura y Andalucía, donde podrían incluso llegar a 22 grados en el Valle del Guadalquivir y la Costa del Sol.
Jueves y viernes mantendrán una situación similar, con algún chubasco vespertino sólo en áreas montañosas, aunque registrarán una “importante amplitud térmica” en varios puntos peninsulares, sobre todo en la meseta norte, con diferencias de hasta 18 a 20 grados entre las mínimas y las máximas.
Finalmente, el fin de semana próximo podría traer una masa de aire frío de latitudes altas que volvería a bajar las temperaturas, con las lluvias acotadas al norte peninsular, pero este dato “lo confirmaremos más adelante”, advierte Del Campo.
Consecuencias del temporal
Esta semana continuará la vigilancia de los ríos por el aumento extraordinario en caudales fluviales sobre todo de Madrid, Toledo, Ávila y Guadalajara, después de que la crecida del Tajo derrumbara parte del Puente Viejo en la localidad toledana de Talavera de la Reina.
Esa abundancia de agua ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Tajo a abrir el canal que une los pantanos de Entrepeñas y Buendía por primera vez desde 1997, con un caudal de 40 m³/s.
Hoy la Junta de Extremadura ha anunciado además que pedirá la declaración de zona catastrófica para unos 40 municipios afectados por las últimas borrascas, a los que mientras tanto destinará un decreto de ayudas de 7 millones de euros para los más pequeños.

