Santiago de Chile, 5 mar (EFE).- La decisión de la expresidenta Michelle Bachelet de declinar su candidatura presidencial en representación de la centro-izquierda despejó algunas incertidumbres que sacudían el progresismo y parece allanar el camino a la exministra de Interior Carolina Tohá, que el martes anunció su precandidatura presidencial a los comicios que se celebrarán en noviembre próximo.
“La buena política exige renovación. En nuestro sector hay personas muy valiosas y capacitadas que sabrán defender las demandas que el pueblo chileno anhela y merece”, anunció este miércoles en un comunicado la exmandataria socialista, que evitó explicitar su apoyo a Tohá.
Minutos antes de la noticia, que se esperaba para esta semana, el presidente chileno, Gabriel Boric, recordó que la propia Bachelet reiteró en varias ocasiones que “se necesitan nuevos liderazgos”, pero no quiso extenderse en elucubraciones sobre su candidatura.
El martes, tras aceptar su dimisión de la cartera de Interior, el mandatario deseó a Tohá “suerte y fuerza” para “dar continuidad y ampliar” la alianza oficialista -que agrupa a la izquierda y a la centro-izquierda- y confirmó la convocatoria de unas primarias “competitivas y convocantes” del bloque.
“El mensaje de la presidenta Michelle Bachelet al mundo progresista, es un llamado a la unidad, a tener nuevos liderazgos de cara a las próximas elecciones presidenciales. Es tiempo de renovación y los socialistas queremos contribuir a ese propósito”, dijo a la prensa local el diputado y jefe de bancada del Partido Socialista (PS), Daniel Melo.
Dentro de la coalición gubernamental ha habido, hasta hoy, una fuerte división entre quienes se inclinaban por Bachelet para ocupar la Presidencia y quienes apostaban por Tohá, militante del Partido por la Democracia (PPD) y alienada con la centroizquierda más moderada. Ambas recibieron presiones de sus propios partidos y de simpatizantes, pero finalmente solo Tohá intentará llegar a La Moneda.
El diputado Diego Ibáñez, del Frente Amplio, el mismo partido de Boric, también insistió en la unidad “para combatir los riesgos” de la democracia ante la ultraderecha: “Lo más importante es que sea un solo candidato o candidata del progresismo entero”, dijo después de recordar que su partido definirá su representante el día 15 de marzo, tras discutir el tema en la directiva.
Desde la extrema derecha, donde todavía existe un pulso entre la derecha conservadora tradicional, la ultraderecha clásica y el nuevo “trumpismo”, el diputado y líder del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, opinó que Bachelet, como candidata, “habría tenido que responder por muchas situaciones de su (segundo) gobierno y cuyas consecuencias estamos pagando hasta el día de hoy”.
Kaiser se perfila como aspirante de la ultraderecha “trumpista” a la Presidencia, junto con José Antonio Kast, del Partido Republicano, que representa a la ultraderecha clásica. Por parte de la derecha tradicional concurrirá la exalcaldesa Evelyn Matthei, quien pretende monopolizar en una candidatura única todo este espectro político.
El gran interrogante ahora recae sobre los socialistas que, una vez descartada la candidatura de Bachelet y sin liderazgos fuertes, podrían plantearse apoyar a la exministra.
Las últimas encuestas han sido desfavorables para Tohá, que se mantiene en el sexto lugar de las preferencias presidenciales, con el mayor porcentaje de detracción (61 %), con Matthei en aparente cabeza.
Chile celebrará elecciones primarias en junio, donde los distintos partidos y las coaliciones elegirán a sus candidatos para las presidenciales del 16 de noviembre.