La Mostra desciende al mundo antiguo y telúrico de Nápoles en el último documental de Rosi

VENICE (Italy), 30/08/2025.- Italian director Gianfranco Rosi poses at a photocall for 'Sotto le nuvole' at the 82nd annual Venice International Film Festival, in Venice, Italy, 30 August 2025. The film festival runs from 27 August to 06 September 2025. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/RICCARDO ANTIMIANI

Venecia (italia), 30 ago (EFE).- Nápoles, la ciudad bajo el gran volcán Vesubio, hueca pero llena de historias antiguas, es la gran protagonista de ‘Sotto le nuvole’, el último documental que el director Gianfranco Rosi ha presentado este sábado en el Festival de Venecia para competir por el León de Oro.

VENICE (Italy), 30/08/2025.- Italian director Gianfranco Rosi (R) and British composer Daniel Blumberg arrive for the screening of 'Sotto le Nuvole' during the 82nd annual Venice International Film Festival, in Venice, Italy, 30 August 2025. The film festival runs from 27 August to 06 September 2025. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/ETTORE FERRARI

«He querido narrar Nápoles como si fuera el centro del mundo para plantear una imagen universal», refirió el realizador en la rueda de prensa de la Mostra, donde ya obtuvo el León de Oro con otro de sus documentales, ‘Sacro GRA’ (2013), sobre la circunvalación de Roma.

VENICE (Italy), 30/08/2025.- Italian director Gianfranco Rosi (C) poses with the cast at a photocall for 'Sotto le nuvole' at the 82nd annual Venice International Film Festival, in Venice, Italy, 30 August 2025. The film festival runs from 27 August to 06 September 2025. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/RICCARDO ANTIMIANI

En uno de sus viajes, Jean Cocteau dejó escrito que «el Vesubio fabrica todas las nubes del mundo» y esa ha sido la frase que ha inspirado a Rosi para entrar con sus cámaras en esta urbe antigua, enclavada en una tierra que tiembla a orillas del Mediterráneo.

El realizador muestra imágenes de una profunda fuerza poética para revelar las contradicciones del lugar: una ciudad impresionante, histórica, pero también depredada por el crimen y en constante amenaza por los terremotos que sacuden su suelo día a día.

Sus cámaras acceden, por ejemplo, a los túneles que los ladrones excavan para expoliar las villas romanas sepultadas hace dos milenios por la erupción del volcán en Pompeya o Herculano, llevándose consigo un patrimonio congelado en su subsuelo.

O recogen el pánico de la población de los Campos Flégreos, una gran caldera volcánica en la periferia norte de Nápoles, que tiembla constantemente y cuyo suelo se eleva por la acumulación en su interior de enormes cantidades de magma y gases.

Rosi muestra también las frenéticas jornadas en la central de los Servicios de Emergencia partenopeos, que reciben constantes llamadas de vecinos asustados por los temblores, como revelando un trauma que permanece en la memoria colectiva de estos modernos «pompeyanos».

Pero otras llamadas dan fe de otros problemas de la ciudad, como el machismo, representado crudamente en la voz de una mujer que pide auxilio por los maltratos de su marido, o la soledad… como la de un hombre que llama de vez en cuando simplemente para pedir la hora.

El cineasta, autor de obras como ‘Fuocoammare’ (2016), ganadora de la Berlinale aquel año, sigue el hilo de la larga historia napolitana para mostrar a la ciudad suspendida en el tiempo, bajo una nubosidad irreal, como las cientos o miles de estatuas y restos romanos abandonados en los depósitos de sus museos.