La OCS busca en la cumbre en Tianjin «coordinación más estrecha» más allá de la retórica

Imagen de archivo de un encuentro previo del presidente chino, Xi Jinping, el ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi. (Rusia) EFE/EPA/MAXIM SHIPENKOV
Tianjin (China), 30 ago (EFE).- China inaugura este domingo en Tianjin (noreste) la 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en la que el presidente chino, Xi Jinping, hará de anfitrión de mandatarios como los de Rusia e India, Vladímir Putin y Narendra Modi, y en la que Pekín espera lograr «una coordinación más estrecha» entre los miembros. ¿Qué es la OCS? Fundada en 2001, la OCS agrupa hoy a China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, además de observadores y socios de diálogo. Einar Tangen, presidente de Asia Narratives, destaca a EFE la naturaleza «híbrida» de la organización: «Es en parte un bloque de seguridad, un foro económico y un escenario diplomático». ¿Qué no es la OCS? La OCS no es una alianza militar. A diferencia de organismos como la OTAN, carece de cláusulas de defensa mutua y decide por consenso. Se presenta a sí misma como un foro de buena vecindad y cooperación política, económica y de seguridad. El analista de la consultora Trivium Joe Mazur explicó a EFE que China suele «rehuir atarse a marcos internacionales vinculantes y a menudo los usa para construir consenso en torno a su visión de desarrollo y seguridad». Aunque «la retórica china sobre la solidaridad del mundo en desarrollo tiene amplia audiencia», está «muy lejos de desafiar de forma significativa la arquitectura económica y de seguridad existente», dijo Mazur. La agenda Pekín ha avanzado que será la cumbre de mayor envergadura desde la fundación del grupo, con una agenda de seguridad regional, multilateralismo y desarrollo sostenible. El viceministro asistente de Exteriores de China Liu Bin declaró recientemente que la reunión «impulsará a la OCS a una nueva fase de desarrollo», caracterizada por «una mayor solidaridad y una coordinación más estrecha». ¿Quiénes asisten? China ha confirmado la asistencia de los mandatarios de Rusia, Bielorrusia, India, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Tayikistán, Uzbekistán, además de países observadores como Turquía, Irak, Indonesia, Malasia y Vietnam. Pese a que la cumbre mostrará a Xi recibiendo a numerosos líderes del ‘Sur global’, Tangen aseguró que el evento «debe ir más allá de la óptica y ofrecer resultados» en frentes como seguridad y soberanía económica y de infraestructura. Avances en seguridad Mazur advirtió de que «como muchos otros agrupamientos del mundo en desarrollo liderados parcial o principalmente por China, las cumbres de la OCS suelen ser prolijas en retórica y escasas en resultados accionables». Sin embargo, Tangen aseveró que la posible «creación de centros regionales de seguridad, como los propuestos contra el narcotráfico y el crimen organizado, marcaría un paso de la retórica a la infraestructura», al tiempo que avisaba de que «una declaración formal contra las operaciones externas de cambio de régimen, especialmente las vinculadas históricamente a Washington, sería un trueno geopolítico» durante la cumbre. Finanzas y desdolarización Mazur señaló a EFE que «medidas concretas para facilitar comercio e inversión, impulsar la cooperación de defensa, promover la desdolarización o cuestionar la ‘hegemonía’ occidental» durante la cumbre serían «reseñables». En los últimos años, Pekín ha hecho énfasis en la desdolarización en foros como los BRICS en favor de otras divisas. Tangen afirmó que «institucionalizar el Banco de Desarrollo de la OCS y crear una alternativa multilateral de compensación comercial es necesario para contrarrestar la instrumentalización del dólar». Limitaciones Más allá de la foto de familia, el alcance de acuerdos se ve limitado en el seno de la organización: «La OCS reúne a países que no siempre confían ni se llevan bien entre sí, lo que limita la acción coordinada», señaló Mazur. «Como en BRICS, los miembros de la OCS no comparten mucho más allá de su condición de países en desarrollo», añadió. Tangen apunta que existen «rivalidades internas que diluyen los consensos», además de una falta de mecanismos de cumplimiento y culturas estratégicas divergentes. Acercamiento entre China e India La asistencia de Modi supone su primer viaje a China en siete años, tras meses de deshielo desde el choque fronterizo de 2020. «La visita de Modi marca la culminación del reencuentro de India y China después de cinco años de tensiones», afirmó Praveen Donthi, analista del International Crisis Group. Por su parte, William Yang, analista del mismo grupo, advirtió de que «es probable que China utilice el viaje de Modi para abrir una brecha entre India y Estados Unidos», país que impuso recientemente un arancel del 50 % a los bienes indios como represalia por la compra de petróleo ruso.