La primera audiencia de Cook para mantenerse en la Fed concluye con su futuro en el aire

Foto de archivo de la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook. EFE/KEN CEDENO / POOL

Washington, 29 ago (EFE).- La primera audiencia de la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook para mantenerse en su cargo, tras el anuncio del presidente Donald Trump el lunes que la destituía, terminó este viernes sin que la jueza dictara una orden de restricción temporal, que podría haber bloqueado su despido por el momento.

La jueza Jia Cobb, de un tribunal federal en Washington DC, concluyó la sesión tras más de dos horas de alegatos por parte de la defensa legal de Cook y de un equipo de la Administración Trump, y argumentó que el caso «plantea preguntas importantes» y que la Reserva Federal presenta especificidades legales como institución que debe revisar.

La también primera mujer negra en formar parte de la junta de gobernadores de la Reserva Federal, solicita una orden de restricción temporal de emergencia inmediata que confirme su capacidad para continuar en su cargo mientras se examinan los méritos de su caso.

Hasta el momento, se desconoce cuáles serán los siguientes pasos por parte del tribunal y el futuro de Cook en la Fed permanece en el aire.

El jueves ya había presentado una demanda contra su despido, anunciado a principios de semana por Trump por una investigación sobre un posible fraude hipotecario abierta por la misma Administración del republicano.

«Este caso tiene como objetivo detener el intento ilegal y sin precedentes de expulsar a la gobernadora Cook de su posición, algo que si se permite, ocurriría por primera vez en la historia de la Junta de Gobernadores», razonaba el texto de la demanda.

La batalla legal sobre la decisión de Trump de despedir a Cook, algo que solo puede hacer en casos muy excepcionales de mala conducta, podría alargarse meses, pese a los intentos del presidente estadounidense de seguir presionando a la Fed para que se avenga a sus peticiones de bajar los tipos de interés.

En esa batalla está en juego la independencia de la Reserva Federal, el banco central más importante del mundo, encargado de controlar la inflación.

Y es que Trump trata de conseguir una mayoría afín a él en la junta directiva de la Fed que en febrero podría negarse a renovar o confirmar un nuevo mandato de cuatro años para los presidentes de los bancos regionales de la Reserva Federal, quienes tienen derecho a voto sobre los tipos.