Madrid, 28 ago (EFE).- Eternamente pendiente la Liga de Campeones, el único título que se le resiste, el Atlético de Madrid encara cada año una nueva revancha con el máximo torneo europeo, este curso con visible exigencia, con sus duelos contra el Liverpool, el Arsenal, el Inter y el Eintracht, los dos primeros, además, lejos del Metropolitano, y también visitará al Galatasaray.
Los debutantes Bodo Glimt y Union Saint Gilloise, ambos en casa, y el PSV Eindhoven, fuera, completan el recorrido que deberá afrontar el Atlético en su objetivo único e irrebatible de ser uno de los primeros ocho de la clasificación, como la pasada temporada, cuando fue quinto, aunque luego le tocó y le eliminó el Real Madrid en octavos de final.
Una derrota polémica, con el famoso penalti y el doble toque de Julián Alvarez en la tanda desde los once metros del pasado marzo, entre la persecución de un título hasta ahora imposible para el Atlético. Desde 1974, cuando la competición se tornó en una desdicha cruel con el revés en la final de la Copa de Europa con el Bayern. Ahora persiste en la era Simeone. A ningún finalista en su historia (tres veces, dos con Simeone) le costó tanto ser campeón.
«Sin miedo, sin lugar a duda, no vale esconderse», expresó su entrenador el pasado mayo, antes del Mundial de Clubes, en una entrevista a ‘Dazn’, cuando tenía delante un papel en blanco y el periodista le invitaba a contar qué le faltaba con el conjunto rojiblanco: “ganar la Champions», escribió el técnico, tan cerca en el pasado, pero tan lejos últimamente de lograrlo.
Clasificado de forma sistemática e ininterrumpida para cada una de las últimas trece ediciones del torneo, el Atlético de Simeone ha rozado el preciado trofeo europeo. En 2014, en Lisboa, fue la prórroga, tras vencer por 1-0 en el marcador hasta el minuto 93, hasta el testarazo de Sergio Ramos. En 2016, en Milán, fue un único penalti al poste, de Juanfran Torres, aunque antes, en el juego, Antoine Griezmann falló otra pena máxima. Ambos, frente al Real Madrid.
El último subcampeón y el último líder
El Atlético reinicia un desafío tremendo. Desde el primer bombo del sorteo, que ya les deparó un recorrido más que peligroso: esquivadas inicialmente las bolas del Bayern Múnich o el Chelsea, primero cayó con el Inter, finalista de la Champions en dos de los últimos tres años, ahora ya sin Simone Inzaghi, y después el Liverpool, el líder de esta ronda la pasada edición, el campeón de la ‘Premier League’ y el inversor de 300 millones en este mercado de verano.
A Anfield ha llegado el deseado Florian Wirtz, por 125 millones de euros, y el goleador Hugo Ekitike, fichado al Eintracht por 95 millones. Una declaración de intenciones no sólo para defender su título en Inglaterra, sino, sobre todo, para ir más allá en la Liga de Campeones. Su última final, como campeón, fue en 2019 en el Metropolitano.
No sólo eso, sino que en su plantilla, en la que ha vendido a Luis Díaz o Darwin Núñez, sostiene a Mohamed Salah, Ryan Gravenberch, Cody Gakpo, Alexis Mac Allister, Virgil Van Dijk… Y aún quiere a Alexander Isak. El Newcastle pide 150 millones. El Liverpool ha sumado seis de seis puntos en el inicio de la liga inglesa. En su precedente más sonado contra el Atlético, Jan Oblak y el equipo de Diego Simeone hicieron una gesta memorable en octavos (2-3), con goles de Marcos Llorente y Álvaro Morata.
El Inter, que viajará al Metropolitano, ha cambiado de técnico, Cristian Chivu por Simone Inzaghi, pero no su equipo, finalista de la última edición de la Champions. Ahí siguen Lautaro Martínez, Marcus Thuram, Nicolo Barella, Alessandro Bastoni… Los mismos a los que, en cualquier caso, ya eliminó el Atlético en los octavos de final de 2023-24 en la tanda de penaltis, con aquella parada maravillosa de Jan Oblak.
“Sabemos que son un gran equipo, tiene un gran entrenador, porque lo conozco bien, y será siempre un partido difícil, sobre todo porque jugamos en su campo. El Atlético de Madrid tiene un gran equipo y seguramente encontrará el camino correcto en pocos partidos”, expresó Javier Zanetti, vicepresidente del Inter, a ‘Movistar’ sobre el inicio del equipo de Diego Simeone, con un solo punto de seis posibles en las dos primeras citas de Liga.
El peligro del Arsenal
Un rival de altísimo nivel. Uno más en su camino. Porque, evitado el PSG, el vigente campeón de la Liga de Campeones, en el primer bombo del sorteo, del segundo salió el más temible de todos los posibles para el Atlético: el Arsenal, líder de la Premier, subcampeón de las dos anteriores ligas inglesas, semifinalista en la última edición de la Champions y con 300 millones de euros también este verano en fichajes para potenciarse todavía más.
Al fenomenal equipo del que ya disponía Mikel Arteta (David Raya, William Saliba, Jurrien Timber, Riccardo Calafiori, Gabriel Magalhaes, Declan Rice, Martin Odegaard, Bukayo Saka, Gabriel Martinelli, Mikel Merino, Kai Havertz…) ha añadido al medio centro Martin Zubimendi, el goleador Viktor Gyokeres o el centrocampista ofensivo Eberechi Eze, su último refuerzo para dotar de más llegada y último pase a su equipo. Le ha costado 70 millones de euros.
El Atlético visitará Londres, pero recibirá en casa al Eintracht Fráncfort, el tercero de la pasada Bundesliga, ya sin Hugo Ekitike, pero a tope en este inicio de campeonato: en su puesta en escena goleó por 4-1 al Werder Bremen, con dos interesantes jóvenes como Can Uzun (19 años) o Jean Matteo Bahoya (20 años) como figuras. Un equipo inquietante.
El tercer bombo rebajó el nivel, con el PSV Eindhoven (fuera) y el Bodo Glimt (en casa). El equipo noruego, semifinalista de la última edición de la Liga Europa, cuando fue eliminado por el Tottenham, viene de la previa, en la que en la última ronda goleó por 5-0 al Sturm Graz en la ida. Luego perdió 2-1 en la vuelta. El Atlético debería superarlos.
Y el cuarto reavivó la dificultad. No por el Union Saint Gilloise, campeón de Bélgica por primera vez en su historia el pasado curso y al que se enfrentará en el Metropolitano, sino por el Galatasaray, al que visitará en Estambul, con la advertencia de su ambicioso proyecto: este verano ha fichado al delantero Victor Osimhen, por 70 millones de euros al Nápoles, y al extremo Leroy Sané, libre del Bayern, para sumar al goleador argentino Mauro Icardi.
Iñaki Dufour