Lo peor de los incendios ha pasado: España pasa a fase de alerta y seguimiento

La directora de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, da una rueda de prensa este domingo tras la reunión del Comité Estatal de Coordinación (Cecod), en Madrid. EFE/ Daniel González

Madrid, 31 ago (EFE).- España ha pasado de fase de ‘preemergencia’ a ‘estado de alerta y seguimiento permanente’, dando por finalizada la peor parte del episodio de incendios forestales más trágico y devastador la historia reciente del país, con más de 300.000 hectáreas quemadas, cuatro víctimas mortales y 48 heridos.

Así lo ha informado en una comparecencia de prensa la directora de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, tras la reunión del Comité Estatal de Coordinación (Cecod), donde anoche se acordó que las circunstancias habían mejorado lo suficiente como para pasar de fase.

«Este trágico episodio de la historia de nuestro país por grandes incendios forestales simultáneos en 20 días ha finalizado, pero la campaña contra el fuego continúa y por eso nadie puede bajar la guardia, desde el Gobierno seguimos en esta fase de alerta y seguimiento permanente con todos los medios del Estado a disposición», ha explicado Barcones.

En este ‘agosto negro’ ha habido 93 incendios forestales comunicados al Cecod, 59 de ellos en los que se ha llegado a declarar la situación operativa dos de preemergencia.

De esos 93 fuegos, 39 han sido lo que se considera «grandes incendios» por haber arrasado más de 500 hectáreas (ha.). A falta del recuento final, los datos del satélite Copernicus apuntan a más de 300.000 ha. de devastación, ha subrayado la directora de Protección Civil en su balance.

El pasado 16 agosto fue el peor día, con 23 fuegos en situación operativa dos, 12 en Castilla y León, 5 en Galicia, 3 en Extremadura, 2 Asturias y 1 Cantabria.

De momento, hay 57 personas detenidas 142 personas investigadas por estos episodios.

Precedidos de una anomalía meteorológica

La directora de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, da una rueda de prensa este domingo tras la reunión del Comité Estatal de Coordinación (Cecod), en Madrid. EFE/ Daniel González

Los veinte días en los que las llamas han arrasado parte de España vinieron precedidos de una «gran anomalía meteorológica» en las zonas afectadas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió el primer aviso especial por ola de calor el 31 de julio y lo siguió actualizando de forma diaria hasta su fin, el 18 de agosto.

La ola de calor ocurrida esos días «ha sido la más intensa y la tercera en duración desde, al menos, 1975. Cuatro de sus días fueron récord de día cálido desde que hay registros en los años 50 del siglo pasado», ha destacado Barcones. Fueron el 11, 12, 16 y 17 agosto.

«La presencia de una masa de aire africano, una elevada insolación, temperaturas muy altas y ratios de humedad muy bajos dificultaron la estabilización de los incendios», ha agregado.

A ello se sumaron rachas fuertes de viento y tormentas secas cambiantes, que contribuyeron a empeorar la situación, particularmente los días 12 y 13 agosto que fueron «los más adversos».

La ola de calor extrema de agosto vino precedida de una primavera muy húmeda, pero de un junio y julio extremadamente cálidos y muy secos en la zona posteriormente asolada por los grandes incendios fuegos.

Refuerzo de medios

 El Gobierno ha reforzado el personal y la actividad de Aemet para asesorar a las comunidades, que han solicitado 348 boletines especiales de incendios en agosto, 307 de ellos por parte de Castilla y León.

Las brigadas de extinción del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), repartidas por todo el territorio, han estado al cien por cien del dispositivo. El número máximo de medios aéreos operado ha sido de 53 en un solo día, 57 si se cuenta con los medios de extinción internacionales.

En Castilla y León se alcanzó el máximo de 33 medios aéreos del Miteco operando el mismo día.

En cuanto a los medios internacionales, el 11 de agosto el Gobierno dio la situación de prealerta en el CECIS, la aplicación que gestiona el Mecanismo Europeo de Protección Civil, para recibir apoyo por la acumulación de grandes incendios forestales activos.

Diez países europeos han ayudado a España. Los que más han apoyado con medios aéreos han sido Francia, Italia, Países Bajos, República Checa y Eslovaquia; y con medios terrestres: Francia, Alemania, Finlandia, Grecia, Rumanía y Andorra, que no pertenece al mecanismo europeo pero mantiene un acuerdo de cooperación con España.

En total un tercio de los medios de toda Europa han estado trabajando para sofocar los incendios españoles este agosto.

La Unidad Militar de Emergencias (UME), con el apoyo del resto de Fuerzas Armadas, ha intervenido en 47 operaciones en la lucha contra incendios. Esto ha supuesto un número acumulado de 5.772 militares y 2.138 medios.

En cuanto al tráfico, en señalización preventiva para advertir de distintos mensajes por los incendios se han activado 2.584 paneles y 20.000 mensajes.

La Guardia Civil y la Policía han tenido 5.500 efectivos dedicados a estos grandes incendios, que han realizado, entre otras, 35.917 evacuaciones. La Dirección General de Protección Civil ha gestionado más de 10.000 comunicaciones solo en agosto.

«Esta batalla la hemos ganado entre todos. Pero la guerra no ha terminado porque el cambio climático sigue aquí y ahora tenemos que volver a estar todos juntos para reforzar el conjunto del sistema, para ser capaces de seguir protegiendo a nuestro país», ha concluido Barcones.