Paula Escalada Medrano
Madrid, 4 abr (EFE).- La guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y la necesidad de una respuesta por parte de España y Europa ha abierto la puerta al deshielo entre el Partido Popular y el Gobierno, tras meses de relaciones congeladas y constantes fricciones.
Aunque todavía con muchas reticencias a valorar el plan de apoyo a los afectados por los aranceles anunciado ayer por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “la falta de información” y “detalles”, este viernes varias figuras del PP han hablado de “tender la mano” al Ejecutivo, toda una novedad en el discurso de los populares.
La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha sido una de ellas y en un acto en Castellón ha dicho que “la mano tendida está” por la “altísima responsabilidad” de Estado que tiene su partido, aunque “hace falta información” y “medidas que sean sólidas”.
Gamarra ha recordado que anoche el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunió con varios vicesecretarios del PP, un encuentro en el que se les facilitó información sobre un plan que está todavía “en un estado muy embrionario”.
El encuentro duró casi dos horas y fue el primero de la ronda de partidos convocada unas horas antes por Sánchez tras el anuncio de un plan de contingencia que contempla 14.100 millones de euros en ayudas a los sectores más afectados.
Con el resto de representantes de partidos, salvo con Vox, Cuerpo se ha encontrado hoy y con un tiempo más limitado, solo media hora.
Una deferencia al principal partido de la oposición y hacia un Alberto Núñez Feijóo muy crítico con la falta de información a la que Sánchez lo somete, según se queja con frecuencia.
La mano tendida
Uno de los participantes en la reunión de ayer con Cuerpo fue el vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, quien hoy ha mencionado también las dos palabras del deshielo: mano tendida.
“Nosotros estamos en la mano tendida hacia el Gobierno, como no puede ser otra manera, siempre y cuando mantengamos esta colaboración, estos elementos de información, este compartir”, ha afirmado en un acto en Sevilla.
Aun así, ha querido matizar: “Vamos a colaborar con el Gobierno, no con Pedro Sánchez, por todos los españoles”.
La vicesecretaria de Desarrollo Sostenible del PP, Paloma Martín, quien también estuvo presente en la reunión con Cuerpo, se ha sumado a las declaraciones de Bravo. “El Partido Popular está dispuesto a colaborar con el Gobierno y le hemos tendido nuestra mano”, ha repetido.
En una entrevista en Onda Cero, Cuerpo no ha querido desvelar el contenido de la reunión con los representantes populares, pero ha dicho que comparten una visión similar del conflicto y de la necesidad de apoyar al tejido productivo, una señal más del interés en acercar posturas.
La oportunidad de romper con Vox
El ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha asegurado por su parte que el Gobierno “siempre ha tenido la mano tendida para llegar a acuerdos” y que fue Feijóo el que “rompió todos los puentes” al unirse “a la ultraderecha”.
Así, ha aprovechado la ocasión para pedirle a los populares que rompan todos los lazos con Vox, por el apoyo férreo de los de Santiago Abascal a Trump y la ausencia de críticas a los aranceles.
Una situación que Feijóo calificó ayer como antipatriota, en un acto público en el que llegó a felicitar al Gobierno de Sánchez por haberse encontrado unas horas antes con los agentes sociales.
Poco después era Sánchez el que le pedía a todos los grupos parlamentarios que trabajen “codo con codo con el Gobierno” y les llamaba a que en este tema “no haya divisiones impostadas ni tampoco cálculo político”.
Desde que Sánchez revalidó su cargo de presidente del Gobierno en 2023 tras unas elecciones que ganó el PP, las relaciones entre el Gobierno y los populares han sido tensas y los acuerdos y puentes escasos.
Salvo en los choques en el Congreso en las sesiones de control al Gobierno, han sido pocas las interacciones entre Sánchez y Feijóo, quien se queja con frecuencia de que carece de información de temas que afectan a la seguridad nacional.
Se reunieron el pasado 13 de marzo en la Moncloa, durante la ronda de partidos para abordar la seguridad en Europa, y no se encontraban a solas desde diciembre de 2023, una muestra del hielo existente entre el PP y el Gobierno de España que ha comenzado a derretirse ante un enemigo común: los aranceles que están haciendo temblar la economía mundial.