Valladolid, 29 ago (EFE).- Una granada de mano ‘Otto’ -común en la Guerra Civil y II Guerra Mundial- y un proyectil de artillería han sido retirados el mismo día en Valladolid por los técnicos de desactivación de explosivos de la Policía Nacional, los Tedax.
Los hechos ocurrieron la mañana del jueves, según ha informado este viernes la Subdelegación del Gobierno en Valladolid, cuando un hombre dio aviso a la Policía de que entre las pertenencias de su padre fallecido la familia había localizado lo que parecía ser una granada de mano.
Con esta información, los agentes se personaron en la calle Capuchinos de Valladolid, donde vivía el militar retirado ya fallecido y corroboraron la historia, por lo que conminaron a la viuda del militar a abandonar el domicilio por seguridad hasta que los Tedax llegaran a la vivienda.
Una vez allí, los técnicos de desactivación de explosivos certificaron que se trataba de una granada de mano, al parecer con la carga aún activa, por lo que levantaron el acta para poner en conocimiento a los familiares de que la retiraban, y se hicieron cargo de ella con las medidas de seguridad oportunas.
En estos casos en los que no se puede determinar si el artefacto mantiene la carga iniciadora, o la propia carga explosiva, «hay que extremar las medidas de precaución y tratar el artefacto como si estuviera armado, al objeto de evitar posibles accidentes».
Esto es así porque, aunque el artefacto tenga el iniciador retirado y habitualmente la carga explosiva sea muy estable, circunstancias como el fuego entre otras, pueden provocar su explosión.
Un proyectil en un local abandonado

El segundo artefacto explosivo fue localizado también en Valladolid, con escasas dos horas de diferencia, por el propietario de un local en la calle San Lázaro de la capital.
El establecimiento había estado alquilado hasta fechas recientes, y cuando se encontraba realizando labores de limpieza en el mismo, el dueño encontró entre unas bolsas un proyectil de artillería.
El propietario del local llamó así al 091, que actuó de la misma manera que en el caso de la granada: desalojar el local hasta la llegada de los Tedax.
Al igual que en el caso anterior, los especialistas retiraron el proyectil con cautela para valorar si tiene carga explosiva e inutilizarlo con seguridad.
Según ha aclarado la Policía Nacional, es «relativamente habitual» recibir avisos de ciudadanos que ante el fallecimiento de familiares o conocidos encuentran entre sus pertenencias en ocasiones armas, municiones o incluso como en estos casos, explosivos, o bien al realizar obras en edificios que tienen una cierta antigüedad.
En estas circunstancias, se debe llamar al 091 y poner en conocimiento de la Policía Nacional los hechos, para que se comisionen a unos agentes especializados al lugar y se hagan cargo de la situación.EFE
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