Valladolid, 29 ago (EFE).- El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), ha defendido este viernes su gestión de los incendios, con un «buen operativo» ante el que no caben «demagogias», y ha usado las palabras de varios ministros del Gobierno para rechazar las críticas y las peticiones de dimisiones de la oposición.
El pleno extraordinario de las Cortes de Castilla y León en el que ha comparecido Mañueco para analizar su gestión de los fuegos ha comenzado con un minuto de silencio para recordar a las tres víctimas mortales reconocidas por la Junta, mientras que los grupos de la oposición se han referido a una cuarta, en referencia al fallecimiento de un voluntario del incendio de Cipérez (Salamanca), que la Consejería de Sanidad desvincula de su labor en la extinción.
También han incluido a esta persona los trabajadores forestales y sindicatos que se han concentrado a las puertas de las Cortes, donde han prendido fuego a una alpaca de paja y han reclamado también dimisiones en la Junta, junto a apelaciones a nuevas mejoras en el operativo, especialmente con una profesionalización y mejoras en las condiciones laborales.
En su primera intervención, Mañueco ha comenzado por defender que el operativo respondió desde el primer momento ante un «cóctel perverso» de condiciones meteorológicas e incendiarios, por lo que ha pedido «elevar el debate» y evitar caer en el «ruido, el simplismo y el cálculo electoral», que finalmente ha terminado atribuyendo a la oposición.
Inicialmente Mañueco no ha hecho una defensa expresa de la labor realizada por el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, pese a dedicar agradecimientos al Gobierno de España, autonomías, países colaboradores y numerosas entidades, sino que se ha limitado a decir en su última intervención que respalda las decisiones de todo el operativo, desde el ámbito político a la primera línea de fuego.
Frente a los argumentos de la oposición, que han reprochado a Mañueco la «soberbia», la falta de planificación y la descoordinación del operativo, Mañueco ha acusado al PSOE de intentar hacer una «batalla política» con los incendios y ha asegurado que las palabras de los ministros y algunos técnicos del operativo sobre la dificultad para su extinción bastan para responder a las críticas.
Ya en este segundo turno, el presidente ha esbozado cierta autocrítica al decir que está «absolutamente convencido» de que han podido «hacer las cosas mejor» porque la gestión de las crisis es «siempre imperfecta y mejorable», aunque seguidamente ha trazado una «frontera moral» entre quienes se equivocan al tomar decisiones, en referencia a su gestión, y quienes optan por la «manipulación», en alusión a la oposición.
Cita a Robles y Marlaska

En este punto, Mañueco ha citado varias declaraciones realizadas por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y por el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para utilizarlas como defensa de sus argumentos frente a esta crisis.
En el caso de Robles, ha recordado que tanto ella como técnicos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han hablado de la dificultad de extinción ante una situación desconocida en las últimas décadas, mientras que de Marlaska ha recuperado unas palabras en las que afirmaba que la actuación de las autonomías había sido la adecuada, lo que, según Mañueco, incluye a Castilla y León.
«No lo digo yo, lo dice el ministro del Interior», ha apostillado Mañueco, quien ha añadido que, si el Gobierno hubiera entendido que alguna autonomía presentaba incapacidad para las labores que había que realizar ante los fuegos, habría declarado el nivel de emergencia nacional.
Para Mañueco, tanto Robles como Marlaska coinciden con él en que Castilla y León ha vivido una «situación absolutamente inédita», ante la que ha habido una gestión «adecuada» desde «el primer momento».
En este punto, ha reprochado los «planteamientos populistas» sobre sus vacaciones y su incorporación al operativo después de que comenzara la cadena de incendios graves, ya que ha defendido que al día siguiente de que se complicaran los fuegos ya estaba en Zamora.
«¿Qué quieren insinuar?, ¿que no me importan los incendios?», se ha preguntado Mañueco, quien ha añadido que «sería tan injusto» como que él dijera que al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no le importan los fuegos cuando «media España ardía y él estaba en Lanzarote»: «Jamás se me ocurriría pensar que una tragedia de este calibre le resulte indiferente», ha apostillado.
También ha dedicado críticas Mañueco al líder nacional de Vox, Santiago Abascal, al considerar «curioso» que en su momento asegurara que no votaría jamás con el PSOE: «Sin embargo, hoy aquí les vemos de la mano una vez más al PSOE y a Vox», ha afirmado.
La llamada de Sánchez

Mañueco ha defendido también que la petición de medios materiales y humanos realizada en la noche del 15 de agosto al Gobierno de España -mil soldados, 25 buldócers, 30 helicópteros y 15 puestos de mando- se produjo ante la complicación de la situación y porque Pedro Sánchez le dijo que, «si necesitaba más, sólo tenía que pedirlo».
«No sería tan descabellado» lo pedido si «al día siguiente» la ministra de Defensa envió a un responsable de la UME a ver cómo se podían reforzar los operativos de Castilla y León, Galicia y Extremadura, que hicieron peticiones similares y a la vez, ha añadido el presidente.
«Cuanto recibí la llamada de Sánchez me dijo que si necesitaba más medios, sólo tenía que pedirlos y es lo que hicimos, pedir ayuda al Gobierno de mi país… ¿cuál es el problema con esto?», ha argumentado Mañueco, quien ha negado que pidieran ayuda para trabajos en primera línea de fuego, sino labores de apoyo logístico, transporte y vigilancia. EFE
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