Manuel Alejandro: “Si Dios me da vida, me gustaría hacerle una canción a Pablo Alborán”

Entrevista a Manuel Alejandro en su casa de Alcobendas. EFE/Borja Sánchez Trillo.

Javier Herrero

Entrevista a Manuel Alejandro en su casa de Alcobendas. EFE/Borja Sánchez Trillo.

Madrid, 3 abr (EFE).- Con más de 600 canciones registradas, probablemente la mitad del cancionero romántico español, Manuel Alejandro le dio en 2021 a su ahijado Alejandro Sanz el que iba a ser su último tema tras la muerte de su mujer y musa, pero el inmortal gaditano ha decidido que a sus 93 años no estaba todo dicho.

“Si Dios me da vida me gustaría hacerle canciones a gente como Pablo Alborán. Me gusta mucho y encaja perfectamente conmigo”, cuenta en una entrevista con EFE, tras haber puesto palabras en boca de los más grandes (“los más populares”, corrige él), como Raphael, Rocío Jurado, Julio Iglesias o Jeanette, por citar algunos.

En las manos sostiene su autobiografía, ‘Manuel Alejandro. Vibraciones y elucubraciones de un escribidor de canciones’ (Ediciones B), ya en el mercado, y en el horizonte, aguarda el concierto que ofrecerá el 4 de junio en Madrid dentro del Universal Music Festival.

“Quiero contar mis canciones, cómo se escribieron, figurándome una vida mía amorosa, de manera que encajen como episodios”, explica sobre ese espectáculo.

‘Yo soy aquel’, ‘Procuro olvidarte’, ‘Como yo te amo’, ‘Se nos rompió el amor’, ‘Frente a frente’, ‘Lo mejor de tu vida’… El universo sentimental que ha forjado desde los años 60 como autor parece infinito, siempre con su segunda esposa, Pura, “en el centro” de su inspiración, aunque las escribiera para otros.

“Hay que acordarse de cómo uno vive el amor, ir a la imaginación y volverlo a vivir”, afirma sobre el truco de esos torrentes emocionales, ahora que “aparentemente la manera de amar es muy ligera”. “Yo no he sabido nunca amar superficialmente, he amado profunda y verdaderamente”, señala.

Por modestia o por lo que sea, este hijo del también compositor Germán Álvarez Beigbeder se reconoce en sus memorias como un impostor tanto en el ámbito de la música como en el de la literatura, donde ha incursionado su hija Alejandra.

“Compositor era mi padre, un gran compositor, y yo, que he estudiado música en profundidad, sé lo que hago. No es una sinfonía, es una obra pensada técnicamente para que sea una canción bien hecha, pero no tiene fórmula, porque la canción es un suspiro en un momento dado”, dice quien asumió para sí la definición que la RAE da de “escribidor”: “Mal escritor”.

De la mano de Raphael logró sin embargo dar forma a la canción melódica española. “Él fue el primero de un estilo que rompió muchos muros. Fue el primero que ya en el año 66 hizo una gira por toda América”, recuerda sobre quien siempre ha dicho de él que ha sido su “mejor sastre”.

¿Ha sido Raphael el mejor actor para sus canciones? “Por supuesto que sí. Y no crean que somos amigos y que nos vemos todos los días, porque por norma general yo al cantante lo retiro de mi vida. Prefiero ponerlo en un pedestal para que me inspire. Con Raphael he estado fuera de lo que es una grabación 20 veces en 90 años. Y sin embargo sabía lo que a él le gustaba y él sabía que le iba a escribir lo que le va perfectamente”, destaca.

Juntos les han recibido “presidentes de los países en Hispanoamérica”, donde “le han dado siempre cierta importancia al autor, de ahí que de allí saliera Agustín Lara”, señala, en contraste con España, donde ha visto cómo “se desprecia todo: al literato, al músico, al pintor….”

“Hoy el político ha comprendido que debe estar más cerca. De hecho a esta casa ha venido algún político”, afirma sin confesar ningún nombre.

Confirma que él ha retomado el bolígrafo Parker con el que siempre ha manuscrito sus letras. “He empezado a escribirle una canción a una nieta mía que está metida en esto del autotune y le he hecho un tema que se aproxima a los raps”, anuncia, antes de comentar que no le tiene prejuicios a esta tecnología: “Es una manera de cambiar las cosas, siempre buscamos novedades para distraernos”.

Sobre aquel supuesto tema que le compuso a Alejandro Sanz y Rosalía, confirma que hizo “una canción muy especial, un poco de broma, para que los dos se rieran e incluso bailaran, pero que se quedó ahí”, aunque para la catalana ha pensado “alguna cosa”. “Tengo un tema que creo que haría estupendamente”, indica.

“Y a Alejandro siempre le digo que si llega a seguir escribiendo cosas como ‘Aprendiz’, a mí me deja en el banquillo. Tiene mucha chispa y es alguien que merece vivir de autor además de como intérprete, porque ha hecho unas canciones preciosas”, apostilla quien ha recibido los más altos honores del arte en el mundo.