Marina Estévez Torreblanca
Madrid, 2 abr (EFE).- La hermana de Mara Torres se suicidó con 33 años en 2013 y abrió un abismo que la periodista y escritora solo pudo empezar a desentrañar cuando encontró el diario personal de Aly con “las pistas que no vimos”, y que ha recogido en la novela real ‘Recuérdame bailando’, de la que habla con EFE.
Aquel 16 de septiembre ocurrió “lo inexplicable”, como se titula la primera parte del libro que publica este miércoles Planeta, donde Torres describe en primera persona cómo recibe la noticia y la transmite a su familia, los demoledores días con “el dolor más profundo que vas a sentir en toda tu vida”, la culpa, las dudas, y, a pesar de todo, los destellos de humor.
Vendrán años en que conocerá “muchísimas” historias similares -más de 4.000 personas se quitan la vida en España anualmente- y compartirá su pena con otros afectados por el suicidio de un familiar cercano, como la reina Letizia, con la que habló en una recepción por el Día del Libro a la que acudió como finalista del Premio Planeta.
“Volverás a ser feliz, Mara. Un día te darás cuenta de que has dejado de llorar a las seis media de la tarde (la hora en la que se enteró) y tu familia y tú volveréis a ser felices, porque de algo tan duro como esto también se recupera una familia que se quiere”, fueron las palabras de la reina, que perdió a su hermana Érika en 2007.
Mara Torres recuerda aquella frase “definitiva” que aparece en el libro y no entra en más detalles del encuentro, pero confirma que sus padres, su otra hermana y ella misma han salido adelante. Ha sido gracias a claves como decidir desde el primer día que no lo iban a ocultar.
“Esa verdad nos ha cobijado mucho. Hablar de mi hermana, no abordar su suicidio como algo que nos hizo a nosotros, sino al contrario, lo que más le dolía a ella era el daño que podía producir su pérdida”, relata emocionada Torres.
En sus escritos, plasma “una tristeza en su interior acumulada desde hace mucho tiempo que va llevándola por un camino cada vez más oscuro, en una especie de doble vida, porque ella durante el día era alegre, vitalista, simpática” y se aferraba a cualquier atisbo de felicidad.
“Lo más impactante de leer su libro es ver que quiere quedarse con su familia, con sus amigos, y se lo impide su propia cabeza”, subraya Torres, que destaca que no es que se lo tomara todo a la tremenda, como a veces pensaban, sino que padecía una enfermedad psiquiátrica que venía gestándose desde muy atrás.
Por eso cree que el suicidio se puede prevenir en algunos casos si lo entendemos como consecuencia de una patología vinculada con la salud mental. Es en el diario donde Aly, que trabajaba como publicista, “da esa información que no conocíamos, pistas que nosotros no vimos durante el tiempo en el que estábamos con ella, que era mucho porque somos tres hermanas y al mismo tiempo amigas”, relata.
Un largo prólogo al libro de su hermana
Este “documento poderoso” que su hermana tituló ‘Frente al espejo’, y así se llama la segunda parte del libro, se ha publicado porque Mara Torres cree que “puede aportar información a una sociedad que está viviendo un drama como este, la primera causa de muerte de la gente joven en este país”.
En cumplimiento de un deseo de Aly, siente que ha escrito “un largo prólogo” a ese diario, editado para preservar la intimidad de quienes aparecen, singularmente parejas con las que mantuvo relaciones desdichadas, pero que nunca consideró culpables, ya que era consciente de su propia incapacidad de gestionar sus emociones.
A estos hombres también les agradeció haberla acompañado en el camino. Dejó tres cartas escritas, una para su familia, otra para sus amigos -en la que pide: “Recuérdame bailando”, frase que da título a la novela- y otra para una de sus parejas, que no fue entregada porque no tenía destinatario, a quien agradece haberla “llenado de luz”.