Villablino (León), 2 abr (EFE).- Unas 4.000 personas han asistido al funeral que el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, ha oficiado en el polideportivo de Villablino para despedir a Jorge Carro, Rubén Souto, Amadeo Bernabé e Ibán Radio, los cuatro mineros de esta localidad que junto a David Álvarez -enterrado ayer en Torre del Bierzo- fallecieron este lunes en una explosión en la mina Cerredo en Degaña (Asturias).
Más de mil personas han asistido al funeral dentro del polideportivo, todas ellas familiares y amigos cercanos de los mineros, mientras que otras tres mil, entre las que se encontraban las autoridades, han tenido que seguir la misa desde fuera a través de unos altavoces porque no cabía más gente dentro de las instalaciones.
Miembros de Protección Civil y un equipo de psicólogos de la Cruz Roja han atendido a familiares y amigos en este último adiós en el que se han sucedido las muestras de dolor.
Uno de los momentos más emotivos se ha vivido cuando la hija de Ibán Radio, Rebeca, se ha dirigido al final a los presentes en representación de todas las familias y ha dedicado unas palabras a su padre y a sus compañeros:
“Papa, solo has tenido un fallo. Me enseñaste todo, excepto a vivir sin ti”, ha dicho la joven, quien ha añadido que “el corazón siempre encuentra el camino a casa”.
Ha aseverado que el nombre de los mineros fallecidos “va a retumbar hasta el fin del mundo” y ha apuntado: “la pólvora no desaparece sin más, deja una marca. Y así sois vosotros cuatro, que habéis dejado una marca en cada uno que os conoce”.
Otro de los momentos más emotivos ha sido cuando la Coral de Villablino ha entonado “En el pozo María Luisa”, también conocida como “Santa Bárbara bendita”, un himno popular emblemático de los valles mineros.
Al finalizar el funeral, los vecinos de Villablino han dedicado un aplauso de diez minutos a sus mineros fallecidos.
La mayoría de comercios y negocios de la localidad han cerrado esta mañana para poder despedir a sus mineros y compartir este dolor que parecía haber desaparecido en estas zonas de León ya que las últimas minas de carbón cerraron en 2018 con la política de descarbonización y el cierre de las centrales térmicas.
Sin embargo, algunos profesionales de la mina han seguido en el tajo en las explotaciones limítrofes asturianas que todavía se mantienen en activo.
La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha asistido al funeral junto a los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de Asturias, Adrián Barbón.
También los delegados del Gobierno de las dos Comunidades, Nicanor Sen y Adriana Lastra, el presidente de las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán, el consejero de Medio Ambiente de esta Comunidad, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y la de Transición Ecológica del Gobierno asturiano, Belarmina Díaz, así como alcaldes de la zona y el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez.
En estas comarcas la minería lo fue todo y sus localidades se desarrollaron a la vera de los tajos, minas y cortas de carbón, donde el negro mineral fue vida, desarrollo y futuro, pero en donde también se ha pagado un alto precio en forma de accidentes, muertes y enfermedades asociadas a las explotaciones.
El cierre de las minas supuso el declive de estas dos comarcas ya que ninguna actividad económica ha podido suplir el número de empleos ni salarios de unos trabajadores que fueron progresivamente prejubilados convirtiendo a la comarca de Laciana en parte de esa ‘España Vaciada’, viendo año tras año como perdía población.