Cochabamba/La Paz, 29 ago (EFE).- Un juez boliviano negó este viernes el recurso que presentó la defensa de los exprovinciales jesuitas Ramón Alaix y Marcos Recolons, ambos españoles, para la prescripción del juicio que se les sigue por supuesto encubrimiento de los casos de pederastia del fallecido sacerdote Alfonso Pedrajas.
«El juez ha escuchado a las partes y ha determinado que es improcedente (el recurso de los exprovinciales) porque la prescripción ha precluido», dijo a EFE Pedro Lima, vocero de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS).
Por lo anterior, el juicio penal contra los dos exaltos mandos jesuitas en Bolivia se reinstalará el martes 2 de septiembre, a las 8:00 hora local (12:00 GMT), para el desarrollo de la etapa final de alegatos y sentencia.
«Las víctimas estamos con la esperanza de que se pueda impartir justicia y tengamos la luz al final de esta oscuridad, porque ha sido un proceso muy fuerte y desgastante», agregó Lima.
El juicio contra los dos exprovinciales de la Compañía de Jesús comenzó en enero, pero sufrió varias postergaciones debido al estado de salud de los religiosos, ambos con más de 80 años.
Las denuncias por pederastia contra jesuitas en Bolivia han estado en la mira después de que el diario El País publicó el 30 de abril de 2023 una investigación sobre un diario de Pedrajas, en el que hace referencia a los presuntos abusos que perpetró contra decenas de niños cuando dirigió el Colegio Juan XXIII, desde 1971.
La CBS sostiene que las víctimas de Pedrajas son casi doscientas y no las 85 que el sacerdote señaló en su diario, mismas que corresponden a agresiones que sucedieron en las décadas de los años setenta, ochenta y noventa del siglo XX, en el desaparecido Colegio Juan XXIII, en la ciudad de Cochabamba.
Las víctimas de pederastia sostienen que existen «por lo menos doce encubrimientos a jesuitas por parte de ambos imputados (Alaix y Recolons)», entre ellos el también jesuita español Luis María Roma, fallecido en agosto de 2019.
En febrero de ese año, EFE dio a conocer el caso de Roma por una denuncia de un exmiembro de la orden que pidió el anonimato con base en una treintena de fotografías en las que dijo reconocer al supuesto agresor de varios menores de entre seis y doce años, cuyas víctimas figuran en decenas de descripciones que el cura también registró en su diario.
En este caso, la Compañía de Jesús admitió que no se aplicaron los protocolos para canalizar la denuncia penal tras efectuar una investigación interna en la que no se hallaron víctimas.
El caso fue posteriormente cerrado y nuevamente reabierto por la Fiscalía en 2024.
Al respecto, Lima dijo que la CBS está atenta al caso de Roma «que aún no se ha cerrado» y que se tiene a víctimas «que están dispuestas a declarar».
Por su parte, la Compañía de Jesús en Bolivia ha dejado de referirse a estos casos desde hace varios meses en sus redes sociales, su página institucional en internet y mediante sus voceros, que eran los canales oficiales de difusión de información.