Copenhague, 29 ago (EFE).- Los ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) dieron este viernes en una reunión informal en Copenhague un apoyo «amplio» a extender la misión de entrenamiento militar a soldados ucranianos en territorio de ese país, tras una hipotética tregua con Rusia, como parte de las garantías de seguridad para Kiev.
Así lo aseguró al término del encuentro, organizado por la presidencia rotatoria danesa del Consejo de Europa, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quien prometió que la UE «cumplirá plenamente su parte» y defendió un acuerdo condicionado al fin de las hostilidades para ganar tiempo.
Kallas resaltó que la UE y sus Estados miembros son el mayor proveedor de formación del Ejército ucraniano, y apuntó que hasta ahora han instruido a más de 80.000 soldados en países comunitarios, «y debemos estar dispuestos a hacer más».
Ucrania ocupó un papel central en la reunión celebrada en Copenhague, con el trasfondo de los últimos ataques aéreos rusos en Kiev, que ya han causado 23 muertos, según la administración militar ucraniana.
El Kremlin negó sin embargo haber atacado infraestructuras civiles y aseguró que el objetivo eran aeródromos ucranianos e instalaciones de la industria militar, culpando a la defensa aérea de Kiev.
El ataque demuestra «lo deliberada que es la decisión de Rusia de intensificar el conflicto y burlarse de los esfuerzos de paz», aseguró Kallas, cuyo comunicado de condena ha sido respaldado por todos los Estados miembros menos Hungría.
Kallas pidió hoy a Budapest que levante su veto para poder desbloquear los 6.000 millones de euros del llamado Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP) y destinarlos a ayuda militar a Ucrania, y recordó que la UE y sus Estados miembros han proporcionado a Kiev más de 63.000 millones desde 2022.
Producción ucraniana en suelo danés
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, que ejerció de anfitrión de la reunión, hizo un llamamiento a invertir más dinero en la industria bélica ucraniana, que aseguró necesita 17.000 millones de dólares (14.575 millones de euros) para desarrollar todo su potencial.
Ese dinero supondría una fuerza de combate inmediata y sistemas de armas que podrían ser entregados «no dentro de unos años, sino de unos meses», afirmó Poulsen antes de comenzar la reunión.
«No tenemos el tiempo de nuestro lado y el coste será mayor si esperamos. No tenemos opción», dijo en la rueda de prensa posterior.
Poulsen aseguró que varios países se habían mostrado interesados en la nueva iniciativa de Dinamarca, que firmó recientemente un acuerdo con Kiev para que empresas ucranianas empiecen a fabricar armas en suelo danés.
El ministro danés espera que la producción se ponga en marcha a finales de año o principios de 2026, pero no quiso revelar qué tipo de armas serán fabricadas.
España pide unión y defiende el valor de su industria militar
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, hizo en declaraciones a EFE antes de la reunión un llamamiento a la «unión» tras la «terrible matanza» en Kiev y reclamó firmeza más allá de las «simples declaraciones de condena».
Durante el encuentro con sus colegas europeos, Robles resaltó la importancia de reforzar las capacidades militares, civiles e industriales de Ucrania para garantizar que el «día después del alto el fuego no sea simplemente una ausencia de violencia, sino el comienzo de un futuro prometedor», según un comunicado del Ministerio de Defensa español.
Asimismo, hizo un ofrecimiento para que España lidere proyectos de desarrollo de capacidades europeas en el ámbito marítimo, espacial y de mando y control.
«La industria española de defensa, que cuenta con una alta cualificación tecnológica y prestigio internacional, está en disposición de proponer soluciones industriales adaptadas a las necesidades de Ucrania», afirmó Robles, que mantuvo encuentros bilaterales con sus colegas de Países Bajos, Ruben Brekelmans, y Letonia, Andris Sprüds.
En la reunión de Copenhague -en la que participó por videoconferencia el ministro de Defensa de Ucrania, Denís Shmigal- también se discutieron otras cuestiones como la implementación del libro blanco sobre la defensa europea para impulsar el rearme en el continente y las misiones internacionales de la UE.
