Phlilipsen impone su ley en Zaragoza, Traeen sigue líder

El ciclista belga del Alpecin Jasper Philipsen celebra su victoria en la octava etapa de la Vuelta a España, este sábado entre Monzón (Huesca) y Zaragoza, en un recorrido de 163,5 kilómetros. EFE/Javier Lizón

Zaragoza, 30 ago (EFE).- En la cita con el esprint en Zaragoza no faltó el belga Jasper Philipsen (Alpecin Deceuninck), quien alzó por segunda vez los brazos en la presente edición, como vencedor de la octava etapa de la Vuelta disputada entre Monzón y Zaragoza, de 163,5 km, en la que mantuvo el maillot rojo de líder el noruego Torstein Traeen (Bahrain).

El pelotón circula junto a la Basílica del Pilar durante la octava etapa de la Vuelta a España, este sábado entre Monzón (Huesca) y Zaragoza, en un recorrido de 163,5 kilómetros. EFE/Javier Lizón

Poderoso Philipsen (Mol, 27 años), implacable en las rectas de meta, de nuevo lanzado por su equipo, capaz de firmar un doblete en la Vuelta del 90 aniversario, la quinta en su palmarés en la ronda. Esta vez, en la llegada número 50 de la carrera a la capital maña, se impuso, en principio, con 3h.43.48 ante el italiano Elia Viviani y al británico Ethan Vernon.

El pelotón durante la octava etapa de la Vuelta a España, este sábado entre Monzón (Huesca) y Zaragoza, en un recorrido de 163,5 kilómetros. EFE/Javier Belver

Una maniobra irregular del francés Coquard y de Viviani obligaron a los jueces a desclasificar a ambos corredores, de manera que el italiano pasó del segundo puesto al 105 y al francés del sexto al 106.

Los favoritos cumplieron el trámite arrancando una página más de su calendario particular. El noruego Torstein Traeen (Bahrain) disfrutó de la roja por segundo día, en espera de lo que sucede este domingo en el ascenso a Valdezcaray. Mientras, aventaja en 2.33 al danés Jonas Vingegaard y en 2.41 al portugués Joao Almeida. El primer español en la general es Marc Soler, duodécimo a 3.04.

Día señalado para los velocistas

La localidad de Monzón, presidida por su majestuoso castillo templario, lanzó la etapa camino de Zaragoza, donde debían reaparecer los esprinters después de unos días de penuria por las montañas. Ninguna dificultad orográfica, si acaso, la amenaza de un viento que evitó al pelotón.

De salida se animó un hombre la tierra, Sergio Samitier, quien pasó por Barbastro, su pueblo natal, en compañía de Joan Bou y del debutante José Luis Faura. Un pequeño regalo para el barbastrense, quien cumple 30 años este domingo.

A 100 km tenían 4 minutos de ventaja, pero el pelotón tenía el guión escrito. Mandaban el Alpecin de Philisen y el Lidl de Pedersen, los llamados a levantar los brazos en la capital de Aragón. El viento no se manifestó en ningún momento, ni en la zona de los llanos de La Violada, en la frontera entre Huesca y Zaragoza.

El trío de valientes divisó ante sus ojos la Basílica del Pilar con menos de 1 minuto de renta. Proyecto condenado y sentenciado a 17 km de meta. La llegada número 50 de la Vuelta a Zaragoza iba a tener en su palmarés a un velocista.

Sin la acción del viento, sin emboscadas, sin abanicos, no se pudo superar el récord histórico de la etapa más veloz de la historia en las tres grandes, el que firmó en 2001 Igor González de Galdeano, a 55,178 km/hora. El día transcurrió más tranquilo, a una media final de 43,8 km/hora, sin sobresaltos.

Ineos lo intenta, Philipsen rey del esprint

El único repecho del día, la subida al Alto de los Pinares de Venecia, animó a un pelotón que ya marchaba compacto, en plena pelea por la posición. Aún asomaba en cabeza el color amarillo del Visma de Vingegaard, y el blanco del UAE, ambos conjuntos atentos para llegar a la zona de seguridad, a 5 de meta, y volatizarse para que se explicaran los lanzadores de los «guepardos».

Alpecin siempre acude a la cita si la etapa se gestiona por velocidad. Los hombres de Philipsen montaron con Planckaert el pequeño «treno» para el jefe. En esta ocasión se sumaron varios equipos a la gestión de la llegada.

Ineos puso a tirar a Filippo Ganna, recórdman de la hora, quien puso a Turner en posición de combate. Lo mismo el Lotto para Viviani, irregular en sus movimientos. No estaba claro el nombre del ganador en Zaragoza, pero finalmente Philipsen se coló por la izquierda a medida que lo encerraba su rival contra las vallas. In extremis metió la rueda para incluir la victoria 56 en su palmarés.

Otro buen botín para Philipsen, quien ya alzó los brazos en Novara. En el Tour estrenó el maillot amarillo en Lille, y luego se retiró en la tercera jornada con la clavícula rota. En la Vuelta también estrenó la roja. Ha vuelto a la senda de la gloria el rey del esprint 2025.

Etapa inipuerto antes del primer descanso

Este domingo se disputa la novena etapa entre Alfaro y Valdezcaray de 195,5 km. Jornada ondulada con final en alto previa a la primera jornada de descanso. La única dificultad puntuable es la que conduce a meta, puerto de primera que conduce a la estación de esquí después de 13,2 km al 5 por ciento.

Carlos De Torres