Piastri se crece en Zandvoort, donde se retiró Norris

El piloto de McLaren el australiano Oscar Piastri tras el Gran Premio de Países Bajos. EFE/EPA/SEM VAN DER WAL

Madrid, 31 ago (EFE).- El australiano Oscar Piastri (McLaren) reforzó su liderato en el Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo el Gran Premio de Países Bajos, el decimoquinto del año, en el circuito de Zandvoort; donde se retiró su compañero y principal rival por el título, el inglés Lando Norris, cuyo monoplaza se quedó parado a siete vueltas de meta, a causa de un fuga de aceite.

El piloto de McLaren el australiano Oscar Piastri en el Gran Premio de Países Bajos. EFE/EPA/SEM VAN DER WAL

Piastri, de 24 años, logró la novena victoria de su carrera en la F1 -la séptima del año- al vencer en la pista holandesa por delante del ídolo local, el cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que fue segundo; y del debutante francés Isack Hadjar (RB), que, al acabar tercero, festejó su primer podio en la categoría reina.

El francés Isack Hadjar (RB) al acabar tercero festeja su primer podio en la categoría reina. EFE/EPA/SEM VAN DER WAL

El piloto de Melbourne, que aspira a convertirse en el primer australiano en ganar el Mundial 45 años después de que lo hiciese por última vez Alan Jones, le asestó un buen golpe a un campeonato que, salvo auténtica hecatombe, se va a anotar un piloto de McLaren; escudería, que revalidará, además, el título de constructores que volvió a capturar, 26 temporadas después, el curso pasado.

Piastri, que controló de principio a fin una prueba en la que entró tres veces a pista el coche de seguridad, lidera ahora el Mundial con 309 puntos, 34 más que Norris y con 104 sobre Verstappen; celebrado de forma efusiva por su apasionada afición después de una carrera que los españoles Fernando Alonso (Aston Martin) y Carlos Sainz (Williams) -víctima de la mala suerte- concluyeron octavo y decimotercero, respectivamente.

Ambos acabaron esta vez por detrás de sus compañeros: el tailandés Alex Albon (Williams) fue quinto –justo detrás del inglés George Russell (Mercedes)- tras avanzar diez puestos desde parrilla; y el canadiense Lance Stroll, vecino de garaje del doble campeón mundial asturiano, séptimo, tras mejorarse en doce. La remontada del día -de catorce posiciones- la protagonizó, sin embargo, el joven inglés Oli Bearman (Haas), que salió desde el fondo de la parrilla y concluyó sexto una carrera que el argentino Franco Colapinto (Alpine) finalizó undécimo.

Norris había encabezado las tablas de tiempos de los tres entrenamientos libres, pero, a la hora de la verdad, Piastri desenfundó primero y se quedó con la ‘pole’ por sólo doce milésimas, las que le sirvieron para superar al inglés en la decisiva Q3 del sábado. Una sola centésima canjeable por puntos importantes -que lo fueron aún más-, en una pista de las de la vieja escuela, en la que es muy difícil adelantar y en la que cualquier pequeño error puede penalizar con un anclaje en la grava.

Verstappen había hecho todo lo posible ante su público el sábado, firmando el tercer puesto en parrilla, en la que en la segunda fila lo acompañaba Hadjar, subcampeón de la F2 el año pasado y sorprendente cuarto en la cronometrada principal. En la que RB firmó una gran jornada que completó, con el octavo puesto, el neozelandés Liam Lawson.

El oceánico salía junto a Sir Lewis desde la cuarta hilera. Por detrás de la que ocupaban Russell y Leclerc; y por delante de la que completaban los dos españoles: Sainz -cuarto en el último ensayo- partía noveno y Alonso -segundo mejor tiempo el viernes-, décimo.

La salida podía ser determinante, dada la dificultad de los adelantamientos, en una jornada con menos viento que las anteriores. Y de entre los primeros quince en parrilla, todos salieron con el neumático medio salvo Verstappen, que presentaba declaración de intenciones con el blando.

Con las gomas blandas también arrancaron su compañero, el japonés Yuki Tsunoda -noveno al final-, el alemán Nico Hülkenberg (Kick Sauber) y Colapinto, que salía decimosexto. Y, desde el fondo de la parrilla, con el duro, lo hicieron los dos Haas del francés Esteban Ocon -décimo este domingo- y de Bearman, beneficiados al ser los únicos, que, gracias a uno de los ‘safety cars’, sólo efectuaron un cambio de ruedas.

‘Mad Max’ hizo una vez más honor a su sobrenombre y rebasó a Norris -por el exterior de la segunda y tras una genial ‘salvada’ en la muy peraltada tercera curva-, en indirecto favor a Piastri, que arrancó bien.

Leclerc le birló la quinta plaza a Russell. Y Albon, que ganó cinco plazas de golpe, Tsunoda y el ‘rookie’ italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), adelantaron a Alonso, que en los primeros compases perdió tres puestos y era decimotercero: cuatro posiciones por detrás de Sainz -que mantenía el noveno- y una por delante de Colapinto.

Como era de esperar, las gomas del astro holandés comenzaron a hundirse y Norris recuperó la segunda plaza en Tarzán, la primera de las 14 curvas de Zandvoort; ahora a cuatro segundos y medio de su compañero ‘aussie’, cuando se anunciaba la posibilidad de lluvia ligera en las playas del Mar del Norte.

Lando apretaba y tras el decimoquinto giro rodaba a tres segundos y una décima de su colega, que, al igual que él -y que el resto-, debía gestionar neumáticos; en espera de una carrera a una sola parada.

Fernando se había reservado un juego extra de neumáticos duros por si la prueba se desarrollaba a dos paradas; y lanzó un ‘undercut’ instalando ese compuesto en la 19, una antes de que hiciesen lo propio Colapinto y Tsunoda, al que superó el genio astur, en una segunda juventud a los 44 y que hace una semana festejó los 22 años del primero de sus 32 triunfos en la categoría reina.

Hamilton se accidentó al perder el control del coche rojo en la curva 3, decretándose coche de seguridad en la 23, circunstancia que aprovecharon todos para instalar neumáticos duros, salvo Verstappen, que puso el medio. Russell recuperó la quinta plaza en detrimento de Leclerc y, gracias al abandono de Sir Lewis, Carlos avanzaba una plaza y era octavo.

Se relanzó la prueba en la 26, cuando se produjo el toque e Lawson y Sainz, que pincharon y pararon a poner blandos y un morro nuevo el madrileño. Yuki pasó a Fernando. Piastri se fue de nuevo y Norris aguantó a Verstappen; antes de que, en el 31, se decretase coche de seguridad virtual para retirar de pista desperfectos del coche de Carlos, que acabó sancionado con diez segundos -«la penalización fue incomprensible, me la tienen que explicar», declaró tras la prueba- y molesto, al considerar culpable de esa acción, en todo caso, al neozelandés.

Al ecuador de la carrera -vuelta 36-, con nubarrones negros sobre Zandvoort, Piastri lideraba con segundo y medio sobre Norris, cuatro respecto a Verstappen y cinco sobre Hadjar, completando una gran carrera que lo mantenía en la cuarta plaza.

Alonso reclamaba hacer una segunda parada en busca de un ‘undercut’, que le pudo haber salido bien si no hubiese habido más coches de seguridad. Pasó a Hülkenberg en la 51 y a Bortoleto en la 52; antes de que una vuelta más tarde entrase un nuevo ‘safety car’, después de que Antonelli -penalizado con diez segundos por esa acción- se llevase por delante a Leclerc en la curva 3.

La mayoría paró. No lo hizo Fernando, que ya era noveno -y acabaría avanzando un puesto gracias a la penalización del joven italiano de Mercedes-.

Los McLaren pusieron duros. Verstappen y Hadjar blandos, al igual que Russell y Albon, que ya era sexto. Así que se cabía la posibilidad de que se volviesen a barajar las cartas al relanzarse la carrera a falta de 14 giros.

Piastri no lo permitió y dejó atrás a Norris, que se conformó con contener al héroe local.

Por detrás, Colapinto había instalado el medio y era decimotercero cuando se produjo el momento más importante de toda la carrera: el coche de Lando se quedó parado, a causa de una fuga de aceite, a falta de siete; y el piloto de Bristol se quedó ‘helado’, viendo cómo pierde fuerza su candidatura por el título. .

Entró a pista un tercer coche de seguridad, que se marchó poco antes del antepenúltimo giro. Y nada cambió ya en los puestos principales.

Los tres del podio se marcharon encantados, porque, pase lo que pase en Monza, Piastri llegará líder del Mundial a la siguiente carrera, en Azerbaiyán, el penúltimo fin de semana de septiembre; y ‘Mad Max’ sacó el mejor resultado posible ante su afición y ante sus reyes, Guillermo y Máxima, presentes de nuevo en Zandvoort.

Pero el más feliz, sin duda, fue Hadjar -a quien no pocos sitúan en Red Bull, el ‘primer equipo’ de la estructura ‘energética’-, que festejó con tanta efusividad su primer ‘cajón’ en la categoría reina que acabó rompiendo durante la celebración con el equipo el trofeo de porcelana que acredita su tercera plaza.

Adrián R. Huber