Red ciudadana argentina reconstruye casos de violencia policial y los lleva a la Justicia

El editor de la revista Crisis, Mario Santucho, posa durante una entrevista con EFE este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Pablo Barrera

Buenos Aires, 29 ago (EFE).- Mientras se incrementan las protestas contra el Gobierno de Javier Milei en las calles de Argentina, una red ciudadana se encarga de identificar actos de violencia policial y reconstruir hechos para aportar pruebas a la Justicia. Uno de esos casos fue el disparo que recibió en la cabeza el fotógrafo Pablo Grillo en marzo pasado.

“Nos venimos organizando desde hace tres años para ejercer una especie de control ciudadano sobre las fuerzas de seguridad y la violencia policial”, explicó a EFE Mario Santucho, editor de la revista Crisis y uno de los impulsores de la iniciativa, denominada Mapa de la Policía.

Este grupo de monitoreo nació en 2019 para recabar información pública sobre agentes, entidades y comisarías de Buenos Aires, y denunciar hechos de uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía. Una labor que ha permitido la apertura de investigaciones judiciales.

La organización emplea un método de arquitectura forense que combina registros ciudadanos, material de canales de televisión, cámaras urbanas y fotografías. El trabajo de los fotoperiodistas que cubren las protestas para los medios es clave para las reconstrucciones de los hechos.

Se trata de «reunir masivamente imágenes de diferentes procedencias, de coberturas de los medios de comunicación; e incentivamos a las personas que se manifiestan a que registren lo que sucede», explicó Santucho.

«Mi trabajo es retratar los operativos policiales, cómo se mueven las fuerzas, quiénes participan. Nos encargamos de llevar a cabo un registro ciudadano y colectivo», detalla a EFE el fotógrafo Ernesto Baxter, miembro del Archivo Histórico Orgánico de la Represión en Argentina (A.H.O.R.A.) e integrante de la iniciativa ciudadana.

El caso Grillo en la Justicia

El editor de la revista Crisis, Mario Santucho, posa durante una entrevista con EFE este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Pablo Barrera

La red ciudadana fue fundamental en la investigación del disparo de un cartucho de gas lacrimógeno que el fotógrafo Pablo Grillo recibió el pasado 12 de marzo en la cabeza y que le dejó en estado extremadamente grave cuando cubría una protesta de jubilados e hinchas de fútbol en la plaza del Congreso de Buenos Aires.

A fecha de hoy, Grillo sigue convaleciente tras haber sido sometido desde entonces a distintas intervenciones quirúrgicas de alta complejidad.

El análisis que hizo la organización reveló la trayectoria del disparo y permitió identificar al agente de la Gendarmería Nacional Héctor Guerrero como autor material.

«Demostramos que (el arma) fue disparada de manera irregular», afirmó Santucho, en alusión a la forma horizontal como disparó el agente y no oblicua, como debía haberlo hecho.

“Fue disparada directamente, rompiendo una estructura de madera antes de impactar en su cráneo. Esa granada debía haber sido disparada a 45 grados, según el protocolo”, remarcó, por su lado, Baxter, quien ese día se encontraba a pocos metros de Grillo cuando cayó fulminado sobre el suelo.

El gendarme Héctor Guerrero ha sido citado para rendir indagatoria ante la Justicia el próximo 17 de septiembre.

El hincha que perdió un ojo

Otro trabajo de reconstrucción realizado por los integrantes del Mapa de la Policía fue el relativo a Jonathan Navarro, un hincha del Chacarita Juniors que aquel 12 de marzo también acudió a la manifestación para acompañar a su padre jubilado. Allí perdió un ojo tras recibir un disparo de rifle Byrna con gas pimienta.

El grupo de monitoreo ciudadano identificó como autor del disparo a Sebastián Emanuel Martínez, oficial auxiliar de la Prefectura Naval, quien ha sido citado a declarar el 16 de septiembre y tiene prohibido salir de Argentina.

“Este trabajo no se podría haber hecho sin los aportes ciudadanos. La gente se sintió interpelada y nos envió registros. Es un registro colectivo, no solo de periodistas”, aseguró Baxter.

Protocolo «antipiquetes» de Bullrich

Inmediatamente después de que Milei asumiera la Presidencia argentina, en diciembre de 2023, su ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bulrrich, anunció la puesta en marcha de un «protocolo antipiquetes» para acabar con la protesta callejera.

Esta medida permite la intervención de las fuerzas de seguridad del Estado, sin orden judicial, ante cortes de las vías o interrupción del tráfico por parte de manifestantes, lo que ha supuesto desde entonces cargas policiales frecuentes y violentas con el resultado de numerosos heridos, incluidos ancianos y periodistas.

El protocolo antipiquetes se pone en marcha cada miércoles en el centro de Buenos Aires durante la protesta de los jubilados argentinos, que reclaman mejores pensiones -pues en la mayoría de los casos están por debajo del nivel de pobreza- en medio de recortes presupuestarios del Gobierno, que han afectado de manera muy particular a los jubilados y a las personas discapacitadas.

Desde el Mapa de la Policía aseguran a EFE que la labor del grupo es un aporte ciudadano de gran valor «para producir verdad» fuera de ideologías y organizaciones políticas.