RNE arranca temporada con dos apuestas de peso, Lucas y Cantero, en busca de más oyentes

RNE afronta desde este lunes una profunda renovación de su programación con dos apuestas de peso en franjas clave: Juan Ramón Lucas (en la imagen) regresa a las mañanas y David Cantero, que se estrena en la radio, pone voz a las tardes, ambos con el objetivo de ganar terreno a la competencia.

Belén Escudero

Madrid, 29 ago (EFE).- RNE afronta desde este lunes una profunda renovación de su programación con dos apuestas de peso en franjas clave: Juan Ramón Lucas regresa a las mañanas y David Cantero, que se estrena en la radio, pone voz a las tardes, ambos con el objetivo de ganar terreno a la competencia.

Esos son los retos que tienen en la cabeza estos dos veteranos comunicadores, con estilos muy distintos pero, según se expresan a EFE, con el mismo entusiasmo por seducir a más oyentes en la radio en la que tendrán como compañeros a Marta Solano, Isabel Gemio, Gorka Rodríguez, Miguel Ángel Méndez, Sandra Urdín, Carlos Núñez, Ana Marta Ersoch, Fernando Blázquez, Pepa Fernández o Ángeles Caso, entre otros.

Juan Ramón Lucas: una radio pública «neutral, cercana y participativa”

RNE afronta desde este lunes una profunda renovación de su programación con dos apuestas de peso en franjas clave: Juan Ramón Lucas regresa a las mañanas y David Cantero (en la imagen), que se estrena en la radio, pone voz a las tardes, ambos con el objetivo de ganar terreno a la competencia.

Juan Ramón Lucas retoma la franja matinal de RNE con la idea de «recuperar el compromiso de lo público» y reforzar el vínculo de la radio con sus oyentes, cuya participación quiere ampliar pues considera que están cansados de «la trifulca política».

El periodista es consciente de que el país «es otro» que el de su etapa anterior en las mañanas de RNE (de 2007 a 2012), que la sociedad y sus hábitos han cambiado y que el nuevo programa debe adaptarse al impacto de las redes sociales y a un escenario político mucho más polarizado, al que los medios públicos, cree, no deben contribuir.

«La radio pública no puede estar al servicio del Gobierno, ni de la oposición, ni de ninguna corporación, ni de nada más que de los oyentes. Y eso es lo que yo voy a hacer», asegura Lucas, que promete «neutralidad, pero sin confundirla con equidistancia».

Una radio que esté «abierta a todas las opciones, opiniones y reflexiones» que permitan al oyente hacerse una idea de lo que ocurre, pero al mismo tiempo «firme» ante cualquier ataque a los derechos humanos, la desigualdad, las mujeres o ante hechos, como los que están ocurriendo en Gaza.

Su mayor vértigo, confiesa, es «no conseguir que la radio vuelva a ser percibida como un medio verdaderamente público”.

Cantero: el «novato experimentado» que quiere despedirse en la radio

Con cuarenta años de experiencia en televisión, quince de ellos en Mediaset, David Cantero da un giro a su carrera al frente de las tardes de RNE. Él mismo se define como un «experimentadísimo novato» en la radio y avanza que esta etapa será «el epílogo» de su trayectoria profesional.

Valora este salto como una liberación. Y es que, según comenta, la información después de tantísimos años te agota:» es como llevar un peso constante y muchas veces no te das cuenta, pero lo llevas, porque está contando muchísimas desgracias».

Por eso, está satisfecho con este paso que le va a permitir mostrarse cómo es «de verdad», en un programa variado y entretenido, con espacio para la música en directo, entrevistas, humor y la participación activa de los oyentes. Y sobre todo, enfocado a la vida cotidiana con poco margen para la política.

Cantero admite el vértigo también de competir con programas consolidados en esa franja, pero lo afronta con entusiasmo y un equipo que, al igual que Lucas, califica de «extraordinario».

Críticas internas

La renovación en RNE, sin embargo, no ha estado exenta de polémica porque algunos de sus trabajadores han cuestionado que sean profesionales externos quienes lideren las mañanas y las tardes en lugar de dar esa responsabilidad a voces ya consolidadas dentro de la casa.

Por eso, el pasado mes de julio retomaron los denominados ‘Viernes Negros’ como forma de protesta por estos cambios anunciados que, a su juicio, priman la audiencia, empobrecen la oferta cultural e informativa y suponen la contratación de profesionales de otros medios, sin promocionar al personal propio.