Yakarta, 30 ago (EFE).- Al menos tres personas murieron y cinco más resultaron heridas por un incendio en un edificio gubernamental desatado por manifestantes en Indonesia, afirmó este sábado una fuente oficial, en medio de las crecientes protestas en el país asiático contra los aumentos salariales de los diputados.

«Tres personas fueron declaradas muertas, presuntamente por haber quedado atrapadas dentro de la sala cuando se produjo el incendio» en Makassar, en la zona central del archipiélago de Indonesia, afirmó el jefe de la Agencia Regional de Gestión de Desastres (BPBD) de la ciudad, M. Fadli, a la agencia estatal Antara.

La conflagración se registró la noche del viernes, según Antara, cuando una turba se congregó en torno a un edificio gubernamental de Makassar y los manifestantes lanzaron cócteles incendiarios contra el inmueble.
Los fallecidos quedaron atrapados en una habitación, mientras que varios de los heridos saltaron del edificio para huir de las llamas, según el reporte.
Además de Makassar, Indonesia vivió la víspera en la noche protestas violentas en varias partes del país. En la capital, manifestantes quemaron vehículos en torno a un cuartel de la Policía, indicó Antara, mientras que otras cinco comisarías fueron atacadas en otras zonas de Yakarta.
La violencia del viernes en la noche dio continuidad a los enfrentamientos durante la jornada entre la Policía indonesia y cientos de manifestantes en Yakarta, después de que un joven perdiera la vida en otra refriega el jueves.
Las movilizaciones comenzaron el pasado lunes, cuando se conoció que, debido a un aumento en el presupuesto de la Cámara de Representantes, ahora sus 580 miembros pasarían a percibir un salario equivalente a 14.000 dólares o unos 12.000 euros.
Esto significa que los ingresos de los diputados aumentarán un 33 % este año, hasta llegar a un promedio de 230 millones de rupias mensuales, en un país en el que millones de personas devengan el 3 % de ese monto por un mes de trabajo, según reseña el medio indonesio Tempo.
La noticia ha generado una andanada de críticas en las redes sociales y ha motivado esta ola de protestas, que piden, entre otros asuntos, la disolución de la Cámara, instalada en octubre de 2024.