Leópolis (Ucrania), 29 ago (EFE).- De luto por las víctimas del reciente ataque masivo ruso, Ucrania pide al mundo que admita que Rusia está ignorando los esfuerzos de paz y que hacen falta más presión y una condena clara para que Moscú sienta el impacto de sus acciones, mientras continúa la difícil búsqueda de un consenso sobre garantías de seguridad.
Angelina, de dos años, su madre Nadia, de 24, la estudiante de secundaria Marina Hrishko, de 17 años, y la reputada doctora Oksana Protsiuk se hallan entre las 23 víctimas sepultadas bajo los escombros del bloque de viviendas de Kiev destruido este jueves por un misil ruso.
Sus familias y allegados han compartido fotografías e historias vitales en la capital ucraniana, de luto por sus vecinos, mientras que en otras ciudades, como Leópolis, las calles estaban adornadas este viernes con banderas ucranianas con lazos de luto con ocasión del Día de los Defensores Caídos, en el que se honra a los miles de solados muertos en combate.
Escasas esperanzas de paz
Con ataques rusos constantes tanto en el frente como contra zonas civiles, pocos ucranianos tienen esperanzas de cara a la iniciativa de paz impulsada por Estados Unidos, a no ser que se ejerza más presión sobre Moscú.
«Dudo que salga nada de ello: (Vladímir) Putin sencillamente no quiere la paz. Todo se vendrá abajo porque es imposible alcanzar un acuerdo con el líder ruso», dijo a EFE Olena Mikula, una vecina de Leópolis de 36 años cuyo hermano lucha en el ejército desde hace tres años y medio.
Las conversaciones de paz, que ya eran «parecidas a una simple imitación» han vuelto a alcanzar un callejón sin salida, escribió en sus redes sociales este viernes el diputado Mikola Kniazhytski, reflejando un punto de vista muy extendido.
«Los europeos están estudiando unas garantías de seguridad que ellos mismos probablemente no serán capaces de cumplir. Estados Unidos está esperando a un encuentro entre los presidentes de Ucrania y de Rusia que probablemente nunca llegará a ocurrir», subrayó Kniazhytski.
A la espera de una reacción
Solo la presión, incluidas nuevas y duras sanciones, puede obligar a Moscú a dejar de imitar la diplomacia e implicarse en un esfuerzo sustancial para poner fin a la guerra, afirmó este viernes el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, antes de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU convocada a petición de Kiev tras el ataque más reciente.
«Debemos admitir que la Federación Rusa está ignorando abiertamente todos los esfuerzos de paz y que no hace sino intensificar su terror», subrayó el comunicado de su Ministerio, que pidió más apoyo militar, inclusive defensas antiaéreas y armas para atacar a gran distancia en territorio ruso, así como sanciones a las exportaciones rusas de crudo, al sector financiero y en el acceso a las tecnologías militares.
«Esperamos una respuesta fuerte, concreta, de toda la comunidad internacional, incluidos países de América Latina, África, Oriente Medio y la región del Indopacífico, que han instado en repetidas ocasiones a la paz, a la contención y a un alto el fuego», enfatizó el ministro.
Necesitados de apoyo
Tras el desencuentro público entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el líder estadounidense, Donald Trump, en Febrero, el Gobierno de Kiev ha actuado con cautela para evitar irritar al mandatario norteamericano y preservar el limitado apoyo que recibe de Washington.
Sin embargo, Kiev está pidiendo de forma más persistente medidas fuertes contra Moscú ante la ausencia de la reacción esperada ante los repetidos ataques masivos rusos.
En declaraciones a la prensa este viernes, Zelenski recordó que el lunes que viene se cumplirán dos semanas desde que Trump anunció que habría un encuentro entre los presidentes de Ucrania y de Rusia, sin que Moscú manifestase desde entonces su compromiso con este plan.
«Se lo recordaremos a todo el mundo», señaló Zelenski.
Mientras Trump mantiene su ambivalencia con respecto a Ucrania, las acciones de Rusia influyen en la opinión pública en EE. UU., lo cual hace más difícil que el presidente ignore las llamadas a apoyar a Kiev, dijo a EFE Oleksí Mélnik, analista de seguridad internacional del Centro Razumkov.
Kiev espera que la participación de EE.UU. UU. en el diseño de las garantías de seguridad contra Rusia dé pronto sus frutos. Una delegación encabezada por el jefe de la oficina presidencial ucraniana, Andrí Yermak, llegó a Nueva York para discutir nuevos pasos y ya se reunió con el enviado de Trump para Rusia, Steve Witkoff, este viernes.
Sin embargo, cada vez más ucranianos aceptan que su propio ejército, con el apoyo de sus socios más fiables, se convertirá probablemente en su principal garantía.