Un arranque de locura, pleno y liderato provisional

El centrocampista turco del Real Madrid Arda Guler (i) marca su gol durante el partido de la tercera jornada de LaLiga entre el Real Madrid y el RCD Mallorca, en el estadio Santiago Bernabéu. EFE/Chema Moya

Madrid, 30 ago (EFE).- Aún le queda mucho camino por recorrer al Real Madrid de Xabi Alonso para asemejarse al de las remontadas, pero la primera que saboreó como técnico en el Santiago Bernabéu llegó con 73 segundos de rabia. Un arranque de locura que tumba al rival sin tiempo para la reacción entre golpes. Arda Güler y Vinícius sostienen el pleno para acostar líder a su equipo en la noche del sábado.

El Real Madrid se marcha al parón con sus jugadores cumpliendo el primer reto que les marcó el nuevo entrenador: pleno de triunfos en el arranque liguero. Sin alardes ni exceso de brillantez. Osasuna y Mallorca en el Bernabéu. La salida a casa de un recién ascendido como el Oviedo. Rivales propicios para una fase de crecimiento. Seis goles a favor y uno en contra de un equipo aún maniatado.

Se cortó la racha de porterías a cero de Thibaut Courtois a los 18 minutos. Después de igualar un registro sin encajar en las dos primeras jornadas ligueras una década después, la falta de atención en los marcajes en una acción a balón parado, propicio que Vedat Muriqi dejase atrás la marca de Aurélien Tchouaméni para cabecear ajustado al poste.

Por primera vez en la temporada el equipo de Xabi Alonso se veía por detrás en el marcador. Ya le habían anulado un gol a Kylian Mbappé por un milimétrico fuera de juego. Y habría un segundo con el marcador ya a favor. Ya había despertado de su letargo Trent Alexander-Arnold para mostrar a su nuevo afición alguna virtud de las que propiciaron su llegada desde Liverpool. Con más personalidad para el desplazamiento en largo y precisión. Quitándose de encima la timidez y reaccionado al banquillo en Oviedo en el inicio de un pulso con Dani Carvajal.

Con mayor variedad de recursos ofensivos que en el estreno liguero en el mismo escenario, con atasco ante la defensa de cinco de Osasuna, el Real Madrid no reaccionó hasta un minuto de locura que volvió a hacer vibrar como hace meses no experimentaba el madridismo en la grada.

Se levantó gracias a la pizarra de Xabi Alonso. Un saque de esquina en corto entre Mastantuono y Trent, el pase atrás a Carreras para el balón colgado al segundo palo donde debía aparecer el poderío aéreo de Dean Huijsen, que ganaba por alto a sus rivales y dejaba en bandeja el gol a Arda Güler.

Era el minuto 36 con 13 segundos y 73 segundos después el Real Madrid ya ganaba. Lo que tardó en robar el balón al rival tras su saque de centro y Vinícius en jugarse él solo el contragolpe. Condujo, recortó y cruzó su disparo a la red. Minuto 37 con 26 segundos.

No tuvo continuidad en el tiempo un Real Madrid al que, de momento, le cuesta cerrar un partido redondo en su estadio. Echó en falta los goles de Mbappé, hoy anulados. Dos triunfos por la mínima, ante el Mallorca con dos acciones salvadoras de Trent y Carreras evitando goles en el segundo acto que deja ajustes por realizar en el parón.

Roberto Morales