Una expedición en Perú busca los secretos del ecosistema que antecedió a la Amazonía

Fotografía del 17 de agosto de 2025 de científicos recolectando fósiles en la ribera del río Amazonas, en Tamshiyacu (Perú). EFE/ Rodolfo Salas Gismondi

Lima, 29 ago (EFE).- Una expedición integrada por especialistas de distintas disciplinas se adentró en las profundidades de la Amazonía ecuatoriana para recolectar y estudiar rocas y fósiles de las riberas del Amazonas para así conocer más sobre el ecosistema que precedió al amazónico hace más de 13 millones de años.

«El objetivo de esta misión paleontológica que hemos hecho a la Amazonía es entender el origen de la biodiversidad amazónica actual a través del extraordinario registro fósil que existe en el departamento de Loreto, específicamente en la formación geológica llamada Pebas», indicó a EFE el paleontólogo peruano Rodolfo Salas-Gismondi.

Recién llegado a Lima tras quince días de expedición en Loreto, la región más grande de Perú ubicada en la Amazonía, el investigador de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) destacó el valor que tienen estos fósiles de una antigüedad de 13 millones de años de organismos que existieron antes de que aparezca el río Amazonas, hace 10 millones de años.

El paleontólogo sostiene que las riberas del Amazonas pueden esconder los secretos de nuevas especies extintas de delfines, cocodrilos gigantes o aves que habitaron estas aguas.

Salas-Gismondi explicó que la formación geológica Pebas, considerada el yacimiento paleontológico más rico de la Amazonía, está compuesta por rocas que se formaron a base de sedimentos que se acumularon entre 11 y 20 millones de años atrás en lagos, pantanos y ambientes fluviales que existieron en la Amazonía antes de la aparición del río más caudaloso del mundo.

«Estas rocas sedimentarias se encuentran en diferentes lugares a lo largo del río Amazonas y nuestra misión es buscar información sobre este antiguo ecosistema que precedió al ecosistema amazónico con el objetivo de reconocer cómo ha sido la evolución de la biodiversidad actual», señaló el paleontólogo.

El ecosistema Pebas

Fotografía del 17 de agosto de 2025 del doctor en paleontología, biólogo e investigador Rodolfo Salas-Gismondi, recolectando una vértebra de cocodrilo en la localidad de Barrio Florido, en Loreto (Perú). EFE/ Camila Zamora

El equipo investigará por un lado la edad exacta de estas rocas, porque todavía no se sabe con precisión, a través de técnicas de paleomagnetismo que ayudarán a saber con mayor precisión cuál es su antigüedad.

Esta parte del trabajo ha sido liderada por la paleontóloga peruana Julia Tejada, que trabaja en Caltec (Instituto de Tecnología de California).

Por otra parte, dirigidos por el propio Salas-Gismondi, otro equipo colectó fósiles de organismos extintos que vivieron en esta formación geológica, única en la Amazonía por precisamente acumular una cantidad impresionante de restos.

«Nuestra hipótesis es que gran parte de la biodiversidad amazónica se la debemos a la evolución de este ecosistema que antecedió al amazónico, que se llama ecosistema Pebas, de dónde viene toda la información geológica y paleontológica que nos permite saber que existió este ecosistema hace millones de años», agregó.

Hallazgos precedentes

Fotografía del 17 de agosto de 2025 de una persona sosteniendo en su mano un fósil de una vértebra de delfín de 13 millones de años de antigüedad, en Tamshiyacu (Perú). EFE/Rodolfo Salas Gismondi

Salas-Gismondi ya participó en el hallazgo en 2022 del basilosaurio de Ocucaje, un enorme monstruo marino depredador que habitaba las aguas del Pacífico hace 36 millones de años y en el de una nueva especie de delfín gigante, Pebanista Yacuruna, que precisamente vivió hace 16 millones de años en el Amazonas.

En este sentido, el paleontólogo expuso que esperan encontrar restos de la familia de Pebanista yacuruna, el delfín de río más grande del planeta, pero también de otros delfines que vivieron con él y que aún se desconoce cuáles son.

La misión también buscará conocer mejor la historia del propio sistema Pebas del cual se tiene muy poco conocimiento. Por ejemplo, se desconoce si la fauna era similar a la actual o había especies totalmente distintas.

Biodiversidad a través de los fósiles

El equipo está integrado por más de una veintena de investigadores de tres instituciones peruanas: la UPCH, el Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP).

También lo componen tres instituciones extranjeras: el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York (Estados Unidos), el Museo Field, de Chicago (Estados Unidos); y el laboratorio L’ocean de la Universidad Pierre y Marie Curie, de Francia.

La expedición está comprendida dentro del proyecto denominado ‘El registro fósil de Loreto: archivos sobre el origen de la biodiversidad amazónica’, que cuenta con financiamiento del Programa Nacional de Investigación Científica y Estudios Avanzados (ProCiencia) y varias instituciones internacionales.