Una exposición muestra documentos inéditos de la espiritualidad de Siglo de Oro en Córdoba

Una exposición recoge en Córdoba documentos inéditos o no mostrados de referencias de la espiritualidad del Siglo de Oro, como San Juan de la Cruz o San Juan de Ávila, que desarrollaron una parte importante de su vida en la ciudad y que quedó reflejada en los documentos notariales. EFE/Salas

Córdoba, 2 abr (EFE).- Una exposición recoge en Córdoba documentos inéditos o no mostrados de referencias de la espiritualidad del Siglo de Oro, como San Juan de la Cruz o San Juan de Ávila, que desarrollaron una parte importante de su vida en la ciudad y que quedó reflejada en los documentos notariales.

El coordinador de la exposición ‘Córdoba en olor de santidad’, Ángel Ruiz Gálvez, ha dicho este miércoles a EFE que “a lo largo de los siglos XVI y XVII se dieron cita en Córdoba a una serie de personajes que no eran cordobeses, salvo uno que sí que nació en Córdoba, que suponen una aportación fundamental al mundo de la espiritualidad del Siglo de Oro”.

Se trata de “personajes de primera línea en la historia de la Iglesia y en la construcción de la Iglesia católica”, entre los que se encuentran, junto a Juan de la Cruz y Juan de Ávila, fray Luis de Granada, el beato Posadas y Cosme Muñoz.

De todos ellos se encuentran documentos en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba que o bien habían sido localizados hace tiempo y no se habían expuesto o que han sido descubiertos ahora.

Ruiz Gálvez, investigador de la Cátedra de Espiritualidad del Siglo de Oro ‘Álvaro Huerga’ de la Universidad de Córdoba, ha destacado que “todos ellos son también de humilde cuna, tuvieron bastantes problemas, bien por falta de medios económicos” y también por la sospecha de su origen judeoconverso, “cuestión que en aquella época era muy relevante y para alguno de ellos supuso un problema a la hora de abrirse camino”.

El legado documental

Una exposición recoge en Córdoba documentos inéditos o no mostrados de referencias de la espiritualidad del Siglo de Oro, como San Juan de la Cruz o San Juan de Ávila, que desarrollaron una parte importante de su vida en la ciudad y que quedó reflejada en los documentos notariales. EFE/Salas

“No obstante, todos ellos encontraron apoyo, obstáculos, resistencia, pero se formaron y alcanzaron una posición bastante relevante”, ha destacado el investigador que se ha mostrado convencido de la existencia de más documentos sobre los cinco en el Archivo cordobés.

Al mismo tiempo, ha puesto de relieve que “en esta ciudad de los cuatro Patrimonios de la Humanidad (Mezquita-Catedral, Casco Histórico, Patios Cordobeses y Medina Azahara), con ese legado monumental tan notable, tan vistoso, existe una parte del patrimonio que también es verdaderamente extraordinario, maravilloso, no encontramos palabras para poder definirlo, que es el que se guarda en los archivos cordobeses”.

De los casi 20.000 protocolos notariales que se encuentran en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, la exposición expone dos de cada referente espiritual del Siglo de Oro que vivió en la ciudad.

Desde donaciones hasta inventos

Una exposición recoge en Córdoba documentos inéditos o no mostrados de referencias de la espiritualidad del Siglo de Oro, como San Juan de la Cruz o San Juan de Ávila, que desarrollaron una parte importante de su vida en la ciudad y que quedó reflejada en los documentos notariales. EFE/Salas

De San Juan de la Cruz se exhibe la donación a los carmelitas de la ermita de San Roque, donde el clérigo fundó un convento ese mismo año, 1586, y la entrada de su ‘Summa’ en la biblioteca de Leonardo Ventura de León y Lagos entre 1747 y1749.

Por su parte, de San Juan de Ávila la escritura sobre la usurpación de la patente de unos “ingenios hidráulicos” para sacar agua del río inventada por el propio patrón del clero secular español, fechada en 1552, y un testamento en el que aparece su firma como testigo de 1554.

Sobre fray Luis de Granada se encuentra documentada la venta de unas casas del arrabal de la Torre de la Malmuerta en 1536 a favor del convento de Santo Domingo, del que fue nombrado vicario para revitalizarlo, y un contrato de 1535 por que el Amador Cabrera entró en su servicio.

Del beato Posadas, el único cordobés de los cinco, sendos testamentos de 1694 y 1697 por el que le encargan que diga unas cincuenta misas, en el primer caso, y se le nombra albacea del marques de Moratalla, en el segundo.

Por último, de Cosme Muñoz aparece un testamento en el que firma como testigo en 1605 y sus propias últimas voluntades de 1636.

Para el delegado territorial de Cultura en Córdoba, Eduardo Lucena, este formato de exposición, de reducidas dimensiones, “pero no por ello no menos importante”, proyecta figuras de la espiritualidad de los siglos XVI y XVII que tuvieron un paso “muy importante” por Córdoba y que se muestra de manera “sencilla pero muy vistosa y clarificadora”.