“Uno no se puede anexionar otros países”, le dice Frederiksen a Estados Unidos desde Groenlandia

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, junto al jefe de gobierno groenlandés en funciones, Mudo Bourup Egede (centro), y el reelegido jefe de gobierno Jens-Frederik Nielsen (izquierda), a bordo de un buque de la Marina danesa cerca de Nuuk, la capital de Groenlandia. EFE/EPA/Mads Claus Rasmussen

Copenhague, 3 abr (EFE).- La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, resaltó este jueves durante su visita al territorio autónomo de Groenlandia, objeto del interés de Estados Unidos, que las fronteras son “inviolables” y que no es posible tomar otros países.

“Uno no se puede anexionar otros países, ni siquiera con el argumento de la seguridad internacional”, dijo Frederiksen en rueda de prensa con el presidente groenlandés en funciones, Múte B. Egede, y Jens-Frederik Nielsen, ganador de las recientes elecciones legislativas y que le sucederá en el cargo en unos días.

Frederiksen calificó de “irreal” la situación vivida en las últimas semanas con Groenlandia por las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre “hacerse” con la isla y señaló que “la violenta tormenta sólo ha empezado”.

La primera ministra danesa, que repitió parte de su mensaje en inglés, hizo un discurso lleno de alabanzas hacia Estados Unidos, “guardián del mundo libre desde la Segunda Guerra Mundial”, un “amigo” al que Dinamarca siempre ha “admirado” y que le ha “inspirado”.

“Pero cuando exigís haceros con una parte del territorio del reino (de Dinamarca), cuando somos objeto de presiones y amenazas por nuestros aliados más próximos, qué debemos creer del país que tantos años hemos admirado? Nos conocéis, sabéis cómo somos, sabéis que no nos rendimos”, afirmó.

Frederiksen le dijo a Washington que Dinamarca y Groenlandia están listas si quiere aumentar su presencia en la isla o reforzar la seguridad e hizo una llamada al diálogo, “de una forma respetuosa y ordenada”.

“El diálogo es por supuesto el camino hacia adelante, pero también hay una gran inseguridad porque no hay diálogo ahora. Por eso es importante el diálogo basado en el respeto”, dijo Nielsen, según el diario digital groenlandés Sermitsiaq.

Egede recordó que la colaboración entre Groenlandia y EE.UU. se remonta a ochenta años atrás y agradeció la “protección” de las bases estadounidenses, además de mostrar su deseo de una mayor cooperación en el área comercial.

Tanto Nielsen como Egede hablaron en groenlandés, mientras Frederiksen recibía traducción simultánea a través de unos auriculares.

Frederiksen admitió que había “mucho por hacer” en materia de seguridad, la principal crítica de EE.UU., y recordó los recientes anuncios de una mejora de la flota danesa en la isla, así como en la capacidad de satélites y drones, añadiendo que “hay más de camino”.

Los tres líderes se mostraron de acuerdo en la necesidad de reforzar la relación entre Dinamarca y Groenlandia, una isla de menos de 57.000 habitantes en 2,2 millones de kilómetros cuadrados (el 80 % cubierto por hielo de forma permanente) y que goza de derecho de autodeterminación desde la aprobación de un nuevo Estatuto en 2009.

“Debido a las cosas que ocurren fuera del país, debemos estar juntos, también dentro de la Mancomunidad del Reino (que incluye además a las Islas Feroe) y en relación a nuestros aliados más estrechos”, dijo Nielsen, según Sermitsiaq.

La comparecencia se celebró a bordo de un barco de la Marina danesa, en el que los tres habían recorrido antes durante varias horas el fiordo de Nuuk (capital), en la segunda jornada de la visita a la isla de Frederiksen.

El anuncio del viaje se produjo un día después de que Nielsen -cuyo partido, el liberal Demokraatit, ganó los comicios generales del pasado día 11- anunciase una coalición que agrupa a todo el independentismo moderado e incluye a cuatro de las cinco fuerzas con representación parlamentaria.

La visita viene precedida por la polémica, debido a las críticas de los líderes de dos de los partidos de la coalición de gobierno, que creen que no debía haberse producido hasta que éste se haya constituido formalmente, algo que ocurrirá el próximo lunes, cuando se constituya el nuevo Parlamento.

Nielsen, en cambio, veía “normal” que la reunión se produjese lo más rápido posible y esperaba un “dialogo constructivo sobre nuestra cooperación futura”, según dijo hace dos días.

Frederiksen llegó a Groenlandia casi una semana después del controvertido viaje a la isla del vicepresidente de EE.UU., JD Vance, que visitó la base estadounidense de Pituffik (noroeste) con su esposa.

El plan inicial era que Usha Vance viajase a Nuuk y a Sisimiut, para asistir a una popular carrera de trineos tirados por perros, pero las protestas de los gobiernos groenlandés y danés por venir en medio de las negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo provocaron un cambio de programa.