Zimbabue sufre apagones eternos en medio de una crisis energética que dura 45 años

La ciudad de Harare, capital de Zimbabue, iluminada por los generados eléctricos de hogares y comercios zimbabuenses, que desde hace años atraviesan apagones diarios que pueden durar hasta 14 horas. EFE/Chengetai Zvauya

Harare, 30 ago (EFE).- Zimbabue sufre apagones de hasta catorce horas diarias, un problema que arrastra desde hace 45 años y que ha obligado a industrias, comercios y ciudadanos a depender de métodos alternativos más costosos.

Las empresas han recurrido a proyectos de energía solar para funcionar con normalidad, explicó a EFE el presidente de la Confederación de Industrias de Zimbabue (CZI, por sus siglas en inglés), Busiso Moyo.

“Se está perdiendo mucho tiempo de producción debido a la escasez de electricidad y las industrias han recurrido al uso de energía solar y generadores de combustible, que también son costosos”, afirmó.

En los barrios comerciales de la capital, Harare, muchos propietarios se ven forzados a improvisar soluciones.

Cephas Mavhunga, dueño de un local en un centro comercial de la capital, señaló que los cortes diarios lo llevaron a usar generadores en lo inmediato y paneles solares como solución a largo plazo.

“Estoy operando con pérdidas porque no puedo generar suficientes ingresos en mi negocio inmobiliario, ya que la mayor parte del tiempo no hay electricidad en el centro comercial y no tengo muchos clientes en mis tiendas, por esa razón”, indicó.

“No podía seguir comprando combustible para los generadores de forma regular, así que decidí invertir en la energía solar, que es mucho más barata a largo plazo en comparación con el uso de generadores. Sin electricidad, el entorno empresarial se vuelve muy difícil”, concluyó Mavhunga.

Los hogares que pueden permitírselo también recurren a paneles solares y generadores, mientras que aquellos que no cuentan con suficientes recursos deben buscar opciones más rentables.

En Mabvuku, un suburbio en el este de la ciudad, Gift Ngoroyemoto contó a EFE que él y su familia dependen de leña y lámparas solares.

Leña o carbón para cocinar

“Todos los días tengo que comprar un fajo de leña o carbón para cocinar y ahora usamos lámparas solares para iluminar la casa. No sé cuándo terminarán estos cortes porque ocurren a diario. Esto no es sostenible, no podemos vivir sin electricidad, especialmente los que vivimos en las ciudades”, lamentó Ngoroyemoto.

La Central Hidroeléctrica de Kariba y la Central Termoeléctrica de Hwange son las dos fuentes principales de generación de energía, cuyos equipos han quedado obsoletos, aunque el Gobierno prometió obras de “rehabilitación” del servicio, que terminarán en 2030.

“El país ha comenzado la rehabilitación de las plantas eléctricas de Kariba y Hwange, y hasta ahora se han realizado trabajos en algunas unidades de energía en ambas plantas. Se espera que terminen en 2030, cuando generaremos más electricidad una vez completada la rehabilitación. Es un trabajo en curso”, declaró a EFE el ministro de Energía de Zimbabue, July Moyo.

Moyo indicó que el país continúa dependiendo de una donación del Gobierno de China de 1.000 millones de dólares hecha hace una década para la construcción de plantas de generación de energía para centrales hidroeléctricas y térmicas.

A esta situación se suma que Zimbabue y Zambia comparten la planta de Kariba, ubicada en el lago del mismo nombre y cerca de la frontera, que genera 2.130 megavatios diarios, pero ambos países se ven obligados a importar electricidad de sus vecinos para enfrentar la escasez de energía.

La presa de Kariba fue construida entre 1956 y 1959 por ingenieros italianos sobre el río Zambeze, en la frontera entre Zimbabue y Zambia, y se creó el lago Kariba, el mayor embalse artificial del mundo, con una capacidad de unos 180 kilómetros cúbicos.

La última rehabilitación de la central fue financiada hace siete años por la Unión Europea con 113 millones de euros.

Por su parte, la central termoeléctrica de Hwange debería producir unos 1.200 megavatios diarios, pero actualmente sólo genera entre 700 y 800 debido al deterioro de sus equipos y a la falta de mantenimiento.

El Gobierno espera incorporar 600 megavatios adicionales a la red nacional mediante un proyecto en curso, en un país que demanda 1.800 megavatios diarios en periodos de máximo consumo.

Chengetai Zvauya